domingo, 19 de junio de 2016

Neil Young & Promise of the Real, Madrid 18/06/2016

Mad Cool Festival

Neil Young: Guitarra, Voz, Armónica, Teclado
Lukas Nelson: Guitarra, Voz
Mica Nelson: Guitarra, Teclados, Voz
Corey McCormick: Bajo, Voz
Anthony LoGerfo: Batería
Tato Melgar: Percusión

La de anoche fue la cuarta vez que me encontraba con Neil Young en un concierto. Lo he visto con Booker T. & The MG's, lo he visto con Crazy Horse, lo he visto con su banda de amigos en el 2008, y anoche lo veía acompañado de los hijos de su amiguete Willie Nelson. Pero es que anoche vi al NY del After the Goldrush, al NY del Harvest, al NY del Comes a Time, al NY del Mirror Ball y al NY del Rust Never Sleeps. Todo en una velada de unas dos horas y media, con un ambiente, unos amigos y un recinto fantástico. 


Desde que empezó el concierto de Gary Clark Jr., que tocaba previamente, ya se veía a los rusties tomar posiciones, y poco a poco íbamos avanzando hasta situarnos a pocos metros del escenario. Por el camino te vas encontrando y hablando con gente de Sevilla, de Córdoba, de Murcia. A todos les delata la camiseta, todos conocen los mismos puntos de encuentro de la hermandad de Neil: el blog de La Playa, los Rust Fest...todos han visto al tito unas cuantas veces y todos saben que cada concierto es único y especial. Todos o casi todos pasamos de los 40. Pero todos somos unos críos comparados con el septuagenario que en unos minutos nos va a dar una lección a todos. Una lección de honestidad, de hacer y tocar lo que le viene en gana, de no casarse con nadie, de demostrar cómo ser el padrino de unos chavales y sacar lo mejor de ellos, pero sobretodo una lección de que a pesar de que el oxido nunca duerme no está dispuesto a quemarse por él. 


El concierto empieza muy suave, con "After the Gold Rush" al piano. Después la guitarra acústica con "Heart of Gold", "The Needle and the Damage Done"...Neil Young señala a la emergente luna cuando ya empieza a caer la noche y parece que vaya a arrancarse con el "Harvest Moon" pero no, mejor el himno ecologista de "Mother Earth" en el armonio. Y es que Neil Young está embarcado permanente en la cruzada del ecologismo y no escatima medios y esfuerzos en ello, arremetiendo en su último disco contra Monsanto, o con su proyecto LincVolt. Ayer escenificó sus principios ecologistas con flores en el escenario, unas chicas esparciendo semillas y la irrupción de fumigadores acabando con el sueño hippie. Una efectista forma de dar la bienvenida al escenario a Promise of the Real, la banda de los hijos de su buen amigo Willie. Entramos aquí en una nueva etapa del concierto donde como decía al principio volvemos a los tiempos del Harvest, del Comes a Time, con canciones como "Out On the Weekend" (no me la podía esperar, me encantó), "Human Highway" (que me encanta siempre). Quizá se eche en falta un poco más de volumen, un poco mas de empuje, pero no es así como va a funcionar esto. El tito Neil tiene perfectamente planteado el crescendo del concierto y a continuación da un paso adelante aparcando la acústica y colgándose la Gretsch blanca y se marca un "Alabama", "Words" y un "Winterlong" que literalmente me hace llorar de nuevo. No paro de cantar. La gente no para de cantar y entiendo que puede resultar molesto pero, lo siento mucho. 


Y ya finalmente, ocurre, aparece la Old Black, la guitarra sucia que decía el amigo Carrascus. Cuando suenan los primeros acordes de "Down by the River" entramos en éxtasis. Un éxtasis que no tendría un descanso hasta veinte minutos después. Si no fuera por las pintas imberbes de POTR se diría que estamos ante los mismísimos Crazy Horse. Neil Young exprime su guitarra haciéndola aullar y gemir como sólo él sabe hacer y nos da la espalda buscando a sus pupilos, incitándolos, comprometiéndolos, buscando de ellos ponerlos al nivel de entrega al que está dispuesto a llegar en este tour de force. No se escapa ninguno, los busca a todos. Sólo así se puede alcanzar la comunión total entre intérpretes, recinto y audiencia. Más de veinte minutos, señores. Sólo con esto ya ha valido el esfuerzo del viaje pero el concierto no ha acabado aún. Quedan varios momentos igual de intensos pero no tan prolongados, como "Mansion On the Hill", una de mis favoritas de todos los tiempos y que por primera vez la escucho en directo, o la épica "Like a Hurricane", clásico inmortal que parecía no tener fin con todos esos falsos finales que tanto le gustan al tito (hasta el punto de editar un disco sólo con ellos). Y para acabar (con pequeño respiro de por medio) una absoluta declaración de intenciones, himno atemporal y estampado de camisetas: "Rockin' in the Free World". 


El concierto se acaba. Nos guste o no hay que pagar el precio de ver estos conciertos en un festival y el tiempo está ajustado, a pesar de haber excedido sobradamente las dos horas. Suena la música ambiental y se ven pipas recogiendo trastos del escenario pero no, esto no puede acabar aquí, hay que conseguir sacar a la banda de nuevo como sea. Y lo conseguimos. No sé si estaba programado, pero lo conseguimos. Y sonaron los acordes te otro pelotazo legendario: "Love and Only Love", poniendo el broche a una noche mágica, como todas las que me ha despachado el gran Neil Young. Gracias José Miguel, Antonio, Nuria, Enrique y Guillermo por la compañía. Nos vemos en el siguiente.

Setlist:
After the Gold Rush
Heart of Gold
The Needle and the Damage Done
Mother Earth (Natural Anthem)
Out On the Weekend
From Hank to Hendrix
Human Highway
Unknown Legend
Someday
Alabama
Words
Winterlong
Down by the River
Mansion On the Hill
Like a Hurricane
Western Hero
Rockin' In the Free World
---
Love and Only Love

martes, 24 de mayo de 2016

Siniestro Total, Sevilla 20/05/2016

Sala Malandar

Julián Hernández: Voz, Guitarra, Armónica
Javier Soto: Guitarra, Voz
Ángel González: Batería
Jorge Beltrán: Saxo, Teclados
Óscar G. Avendaño: Bajo, Voz

Es primavera y año par, así que toca visita a Sevilla de Siniestro Total. Vamos a cambiar esta vez la Sala Custom por la Sala Malandar por lo que vamos a perder en calidad de sonido pero vamos a ganar en cercanía con el grupo. Estaba tan cerca de Óscar Avendaño que a veces cuando tocaba apoyando el pie en los monitores tenía que retirar la cabeza si no quería que me diera un cosqui con el clavijero.


Hace un par de años comentaba cómo había pasado en el plazo de una semana de escuchar de los Siniestro Total cosas como "ayatollah, no me toques la pirola!" a escuchar al gran Lapido cantar "cuando el ángel decida volver". Pues bueno, dos años después la misma coincidencia. De escuchar el pasado viernes las preciosidades de "el furor de las rosas" a embrutecerme como hace tiempo que no hacía con "menea el bullarengue". Y es que sí, con Julián Hernández y Cía. te embruteces y te lo pasas bomba, saltando y coreando esas letras escritas en tugurios entre litros de alcohol, putas y frikis que lo eran mucho antes de que se popularizara el palabro.


Hombre, ya gastan cincuentaitantos tacos y no son tan gamberros como antaño. De hecho por momentos son hasta gente respetable y así lo quieren demostrar con algunas composiciones ya de los últimos tiempos. Me encanta el repertorio. No sólo es abundante sino que además saben alternar temas de la primera y más reconocida etapa con las últimas décadas (y es que llevan en esto más de 35 años). Pude contar la otra noche canciones de por lo menos 10 discos diferentes. Bien elegidas, bien enlazadas. Además me aventuro a decir que el repertorio se elige cada noche justo antes de salir al escenario, escribiéndolo en un papel, cambiando un poco aquí y allá, como los auténticos. El inicio del concierto te dibuja una sonrisa de oreja a oreja con esa banda sonora de Miami Vice. Te retrotrae directamente a los primeros 90 y aquel infausto concierto de la Expo. No hubo esta vez referencias a aquella noche.

Y poco más, en una sala con una más que aceptable entrada, la gente saltó, bebió y se lo pasó pipa y puede que incluso el grupo también. Aparte de los continuos y a veces ingeniosos comentarios de Julián Hernández hubo mucha interacción con el público, que se sabía las canciones al dedillo e incluso forzaron a veces un falso final, para despiporre de la banda que volvía a repetirlo ilustrando cómo se hace. Cantó no sólo Julián sino también Javier Soto en su Fuimos un grupo vigués y Oscar Avendaño en Tumbado a la bartola. Hubo recuerdos para el fallecido Manolo Tena en esa canción que muchos creen que es de Siniestro Total pero no es así: Quiero bailar rock and roll. Y hubo muchas de esas per-versiones que tanto les gusta hacer a estos gallegos y que no tienes más remedio que descojonarte con la ocurrencia. Hablo de ese David Watts convertido en Emilio Cao y ese In-A-Gadda-Da-Vida, aquí reconvertido en Vaya mierda de vida, aparte de las archiconocidas versiones del Sweet Home Alabama y el Highway to Hell.


Más o menos una hora y tres cuartos, hasta que suena el himno soviético y se despiden como es habitual puño en alto.

Repertorio:
Y yo me callo
Gusanos en tu alcoba
Miña terra galega
Country & Western
Emilio Cao
España se droga
Black Jack
Cultura popular
Fuimos un grupo vigués
Chico de ayer
Ay Dolores
Camino de la cama
Tan hermoso
El mundo da vueltas
Paseando por el agua
Diga qué le debo
Por un amor...
I'm the very first one in the drinking line
Vamos muy bien
Tumbado a la bartola
No hay banda
Vaya mierda de vida
Menea el bullarengue
Los putos amos
Cuánta puta y yo qué viejo
Ayatollah!
Quiero bailar rock and roll
Bailaré sobre tu tumba
¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿Adónde vamos?
Somos Siniestro Total

domingo, 15 de mayo de 2016

Guillermo Alvah y los Predicadores, Sevilla 13/05/2016

+ Rafa Toro

Sala Malandar

Guillermo Alvah: Voz, Guitarra, Armónica
Suso Díaz: Guitarra
Curro Molero: Bajo
Rojo Rodríguez: Batería
Fran Rosado: Teclados
+ amiguetes: Rafa Toro, Luis Abad, Fernan Johnson, Carlos Abad, Queco Kibariti

La primera vez que vi a Guillermo Alvah fue en este mismo escenario de la Malandar. Teloneaba al maestro José Ignacio Lapido y se marcó un pequeño set acústico que me gustó bastante, a pesar de no conocer sus canciones. Lo mismo experimenté la otra noche con Rafa Toro. Guillermo ha subido un escalón. Ahora él es el titular de la velada. Pero el que le hace el paseillo es también un tipo que sabe hacer emocionar a la gente con la desnudez de una guitarra acústica. Me gustó mucho. Por algunos instantes me pareció que iba a arrancar un Pigs on the Wing. Le deseo mucha suerte.


Hoy es la presentación del segundo nuevo disco, "El furor de las rosas". Decidí no hacerme con el disco hasta después del concierto, esperando que esas canciones me llegaran sin haberlas escuchado anteriormente. Fue así como empecé a engancharme a la música de Guillermo Alvah en conciertos anteriores y había funcionado, por lo que sabía que en esta ocasión no sería distinto. No había podido evitar de todas formas escuchar en internet el single del disco, ese pelotazo de canción llamado Secreto, una de esas canciones que se meten en la cabeza y no se van en días. También había escuchado Fuego pero del resto nada de nada. Semivirgen pues me lancé a disfrutar del concierto que empezó con la que ahora sé que se llama Ahora, un tema donde anuncia el nombre del disco, que interpreta en solitario, sin Predicadores, guitarra eléctrica y armónica. Preciosa.


Y ya pasan sí Los Predicadores para arrancar apostando fuerte con Secreto. A partir de ahí prácticamente toca todo el disco, como debe ser en una presentación. Me dejó encandilado Mona, de la que se ayudó en los coros del mencionado Rafa Toro. Como bien dice Guillermo, Mona es un nombre muy dylaniano, o dylanita, no sé que diría Joserra, como la camisa negra de lunares que gasta, como el ambiente "último vals" repleto de amiguetes. Como decían Los DelTonos y que últimamente repito mucho en mis posts: "el rock americano es posible en castellano", y eso es lo que hace Guillermo con temas propios y extraños. ¿Quién si no se atreve a versionar el Lodi de la CCR en español?. No queda ahí el asunto dylaniano. Un  poco más tarde realiza la segunda derivada sobre lo que ya hizo en su momento Kiko Veneno con el Stuck Inside of Mobile with the Memphis Blues Again. Inaudito.


Pero bueno, seguimos con el disco, y para la ocasión están presentes todos los que participaron en él, que se suben al escenario a recrear esas canciones con todo su esplendor. Hablo de Luis Abad en la guitarra y Fernan Johnson en la mandolina en A nuestros pies, Carlos Abad que también a la guitarra tocó más tarde en al menos un par de temas y ya al final Queco Kabariti en la voz y percusión. Tanto colega en el escenario nos permitió además de disfrutar de un deslumbrante elenco de guitarras: Telecaster, Les Paul, SG, Rickenbacker...¡qué cosas más bonitas!


No se olvidó en el repertorio varios temas del primer disco. Canción para el olvido sonó con más ritmo y chispa que en el disco y se reservó la traca final del concierto con una sucesión de temas que este primer disco que tipos como yo disfrutamos enormemente. En la ciudad carretera se vivieron momentos épicos con duelos de hasta tres guitarras y que me trajeron a la memoria cosas como el Cowgirl in the Sand, versión Crazy Horse salvaje y el punto final lo puso otro trallazo como La hora azul.


Ha sido una escasa hora y media que ha pasado volando. Queda el bis con el guiño (también en español) al Johnny B. Goode y un clásico irrenunciable como el Qué podíamos hacer de Los DelTonos. Gracias Guillermo y compañía por tan buen rato. Nos vemos pronto.

Fotos fantásticas aquí, gentileza de Andrea del Zapatero. Gracias.

Repertorio:
Ahora
Secreto
La miel en los labios
Mona
Lodi (de Creedence Clearwater Revival)
Canción para el camino
A nuestros pies
Nuevos horizontes
Prefieres correr
Fuego
Mi boca
Amor de larga distancia
Memphis Blues Again ( de Bob Dylan en la versión de Kiko Veneno)
En la ciudad carretera
La hora azul
---
Johnny B. Goode / Boomer
Qué podríamos hacer (de Los DelTonos)

miércoles, 13 de abril de 2016

091, Sevilla 09/04/2016

+ Chencho Fernández

Sala Custom

José Antonio García: Voz, Armónica
José Ignacio Lapido: Guitarra, Voz
Jacinto Ríos: Bajo, Voz
Víctor Lapido: Guitarra, Voz
Tacho González: Batería

Bueno, no voy a presumir de ser o haber sido un fan incondicional de 091. La verdad es que en sus años dorados yo estaba interesado en otro tipo de música y además tenía la estúpida convicción de que el rock en castellano era algo de segunda fila. Me topé con ellos en alguna ocasión pero nunca tuve devoción por su música. De hecho, ha sido años más tarde cuando me he rendido a la calidad musical de la obra de José Ignacio Lapido y ahí voy a verlo cada vez que puedo. Pero claro, escuchas a Lapido, vas a sus conciertos y él mismo te devuelve a los brazos de los 091, maldiciendo entonces las oportunidades perdidas en aquellos años de primeros de los 90. El anuncio de la esperadísima "Maniobra de Resurrección" por fin llegó y ahí estaba el tío como una fan locaza consiguiendo dos entradas que se agotaron en un suspiro. Espero que nadie que se lo mereciera más que yo se quedara sin su entrada.


Así pues la sala Custom hasta la bandera. Dos días consecutivos. Dos llenos. Entramos y caldea el ambiente (como si eso hiciera falta) en gran Chencho Fernández, con las mismas ganas que nosotros de bajar a la pista y ver a Los Cero. Magnífica su versión de Love Minus Zero/No Limit, en castellano. Ya lo decían Los DelTonos hace nada: "el rock americano es posible en castellano". Sólo ver la cara de la gente cuando sonaron los primeros acordes de Palo Cortao vale el dinero de la entrada. Ahí arriba están esas cinco figuras negras con un sonido, una puesta en escena, un cuidado de los detalles acojonante. Se erizan los vellos de los brazos. Joder, casi diría que no han pasado 20 años. Bueno, hay algún truco...no me creo que con más de 50 tacos cada uno casi no tengan canas!. Esto no ha sido reunirse para sacar unas pelas viviendo de la renta de un pasado glorioso. Se lo han tomado muy en serio, se lo han currado y se nota y les están dando a la gente exactamente lo que esperaban. Mirabas a tu alrededor y pocas veces he visto tantas caras de felicidad en un concierto.


Yo no estoy a la altura de las circunstancias. Me gustaría ser como los que están a mi alrededor, disfrutar como ellos, pero me sé más o menos la letra de sólo la mitad de las canciones. da igual, me lo estoy pasando pipa. El sonido es buenísimo y la ejecución impecable. José Antonio García vuelve a ser el gran frontman que siempre fue y los Lapido tocan mejor que nunca. La imagen, como ya he dicho, muy potente.

El repertorio es un no parar de grandes canciones. Todos tienen sus favoritas y todos coinciden en cuáles son las más exitosas, aquellas que incluso sonaron en la radio y salieron en programas de televisión. A mí las que más me emocionan son Nubes con forma de pistola y Un cielo de color vino. En total unas medidas dos horas de concierto. Un anoche grandiosa e inolvidable para muchos.

Aquí unas fotos cojonudas.

Repertorio (sin confirmar):
Palo cortao
Zapatos de piel de caimán
Debajo de las piedras
El lado oscuro de las cosas
Tormentas imaginarias
Nada es real
En el laberinto
Mi sombra y yo
Nubes con forma de pistola
Para impresionarte
Este es nuestro tiempo
La noche que la luna salió tarde
Otros como yo
En la calle
Sigue estando Dios de nuestro lado
Un cielo color vino
Un camino equivocado
Cementerio de automóviles
La torre de la vela
Qué fue del siglo XX
...
La canción del espantapájaros
Esta noche
La calle del viento
...
Cómo acaban los sueños
La vida qué mala es



Joshua Redman con Eiric Hegdal & Trondheim Jazz Orchestra, Sevilla 29/03/2016

Teatro Lope de Vega

Joshua Redman: Saxo Tenor
Eirik Hegdal: Dirección, Saxo Barítono, Saxo Soprano
Trine Knutsen: Flautas
Stig Forde Aarskog: Clarinetes
Eivind Lonning: Trompeta
Daniel Weiseth Kjellesvik: Cuerno Francés
Oyvind Braekke: Trombón
Ola Kvernberg: Violín
Marianne Baudouin Lie: Chelo
Oyvind F. Engen: Chelo, Voz
Nils Olav Johansen: Guitarra
Ole Morten Vagan: Contrabajo
Tor Haugerud: Batería


No podría escribir una crónica mejor que ésta en 8 pistas;





viernes, 11 de marzo de 2016

Los DelTonos, Sevilla 10/03/2016

Sala Malandar

Hendrik Röver: Voz, Guitarra
Fernando Macaya: Guitarra, Voz
Pablo_Z: Bajo
Javi Arias: Batería

"EL ROCK AMERICANO ES POSIBLE EN CASTELLANO"

Dicen medio en broma, medio en serio, que se dejan caer poco por aquí, porque no los invitan. La verdad es que no sé cuántas veces habrán venido a Sevilla pero seguro que no han sido muchas. Yo, la última vez que los había visto, fue en el 93. En aquellos años Sevilla era un hervidero de grupos y conciertos de blues y ese power trío cántabro, que tenía la sinvergonzonería de cantar blues en castellano, me volvía loco, así que no me los perdí y flipé en un atestado Fun Club.


Después de aquellos dos primeros discos que quedan en los anales del blues patrio, cambiaron de tornas y ya injustamente les perdí la pista, pero afortunadamente los rescaté años después y los he venido siguiendo (y comprando sus discos) en los últimos años. Ahora no son un grupo de blues, sino de rock americano. Americana. Las letras de Hendrik no es que sean muy poéticas pero los temas están cargados de riffs incendiarios y de eso tuvimos de sobra anoche en una Malanadar con muy buena entrada.


A ver, estamos presentando el último disco, "Salud!" (2015), así que como dios manda hay que tocar muchos temas de él. Hasta seis he contado. Y como no paraban de repetir, el nombre del disco no es más que una excusa para brindar continuamente: por el grupo, por las canciones, por la música en directo, por todos nosotros. Entre medias sobre todo temas de "Buenos Tiempos" (2008) y de "GT" (2005) y aparece la primera rendición de los tiempos de Power Blues, un Qué podríamos hacer que le suena y mucho al amigo Guillermo Alvah, allí presente. También vi a Lolo Ortega, que hoy debe estar dando un concierto de presentación de su disco en directo. Fantaseé con la idea de que subiera al escenario, quizá en los bises, a marcarse un mano a mano con Hendrik, pero no ocurrió. Y mejor así. ¡¡¡Cualquiera baja al Lolo de un escenario donde hay pachangueo!!!.


Qué más?. Pues que los temas ganan muchísimo en directo. Que Hendrik Röver sigue siendo un guitarrista cojonudo y que la banda que le rodea hace su trabajo con diligencia y devoción. Hay comunicación con el público y ganas de transmitir y pasarlo bien. La verdad es que en una sala como ésta donde casi tocas las botas de piel de serpiente del Röver, con ambiente y buena música, la comunión no es mayor porque gastamos el que menos cuarentaitantos y ya no estamos pa muchos desfases. Con los bises llega la sorpresa de una versión de Wilco y se prepara el terreno para la traca final. Si, ahora sí, llega el turno de los tipos enfermos, de aquellos que incluso sacaron un carné acreditativo, donde el lema es "¿Salud?, no gracias. ¡Viva la enfermedad!". Me retrotraigo entonces a mis veinte tacos y entonces salto, flipo de nuevo, me desgañito cantando el Hard luck blues.

Y bueno muchachos, espero que os traigamos pronto de nuevo. Merecéis la pena y espero que nosotros también merezcamos esos 1.500 km


Repertorio:
Taquicardia
Yo puedo sacarte de aquí (si quieres)
Miedo
Elvis
Segunda vez
No por nada
Oscuridad
Qué podríamos hacer
Saluda al rey
Tripas
Discotheque breakdown
Merecido
Brindemos
Salud!
Gasolina
---
Box full of letters
Puedo morir
Repartiendo
Escucha
---
No, señor
(Soy un) hombre enfermo
Hard luck blues


sábado, 30 de enero de 2016

The Aristocrats, Sevilla 20/01/2016

Sala Custom

Bryan Beller: Bajo
Marco Minnemann: Batería
Guthrie Govan: Guitarra


The Aristocrats son BB, MM y GG, Tres fieras de sus respectivos instrumentos que formaron este power trio para pasarlo bien cuando sus compromisos a las órdenes de grupos como Asia o artistas como Satriani se lo permiten. Aquí no hay líderes, aquí ninguno es mejor que el otro, aquí todos componen canciones y todas son igual de buenas, aquí todos tienen muy buen pico y aquí todos son igual de simpáticos (pero no todos tienen la misma gracia, aquí fallan).


Total, que se plantan en la Custom donde inician una gira española presentando su tercer disco Tres Caballeros (2015). Es un miércoles y no hay lleno, pero no mala entrada. La gente está muy entregada y se saben el setlist al dedillo. Es lo que tiene que la banda no cambie el repertorio dentro la gira y que hoy día con internet quien quiera pueda conocer de antemano por dónde van los tiros. De hecho la banda bromea durante todo el concierto cuando la gente se les adelanta con el título de la canción mientras hacen la introducción. Y es que, vaya introducciones. Calculo que al menos 20 o 25 minutos del concierto lo emplearon en verborrea sobre el origen, asunto o motivo de la canción. Algunos fueron realmente divertidas, como la que contó Bryan Beller en Texas Crazypants sobre su embarazoso conflicto en un bar de carretera de Texas y unas chaladas que le acusaban de haber golpeado su coche en el aparcamiento.

Casi todos los temas fueron del último disco, lo cual es de agradecer y señal de que está a la altura de su anterior Culture Clash (2013) y del que hicieron también una extensa gira. La equidad caracteriza a este grupo, y así las composiciones que sonaron alternaban la autoría de los tres componentes. De hecho faltó sólo un tema más para que los tres músicos hubieran contribuido con cuatro composiciones propias cada uno al setlist. Me quedo con Jack's Back (secuela de Furtive Jack) de Guthrie Govan, la divertida Louisville Stomp de Bryan Beller, inspirada en los "dibujitos animados" y con Pressure Relief, de Marco Minnemann, muy zappiana por cierto. Inevitable también el increíble solo de batería de Minnemann en Desert Tornado. Y es que este tío es un fuera de serie. Como sabrán algunos fue candidato a sustituir a Mike Portnoy en los Dream Theather. Hubo mucha interacción con el público, haciéndonos corear e incluso algunos fueron seleccionados para dar entrada a las distintas partes del bis con Blues Fucker. De hecho dieron a elegir entre ésta y Get It Like That para cerrar el concierto, aunque yo creo que la decisión ya la tenían tomada. Muy zappiano esto también. En definitiva un grandísimo concierto del que disfrutamos todos, incluido el grupo que parecía pasárselo muy bien. Son tres caballeros pero sobretodo son tres fieras.


Aquí la foto de recuerdo final. Yo estoy por ahí, aunque no me veo. Curioso que se tomen la licencia de fotografíar y publicar a su antojo una foto nuestra mientras durante todo el concierto la persecución de la organización hacia los furtivos fotógrafos fue brutal. En los tiempos que corren, donde todo el mundo tiene una cámara de tropecientos megapixels en el bolsillo, ¿qué mal tiene hacer una par de fotos para el recuerdo?. En fin, resultó muy molesto y embarazoso.

Setlist:
Stupid 7
Jack's Back
Texas Crazypants
Pressure Relief
Culture Clash
Louisville Stomp
Pig's Day Off
Desert Tornado
Smuggler's Corridor
The Kentucky Meat Shower
---
Blues Fucker