viernes, 18 de septiembre de 2026

Fantasía occidental. Silvio y Sacramento, rock bajo palio

Mis buenos amigos Antonio Jesús García y Ramón García acaban de publicar en Efe Eme un nuevo libro: "Fantasía Occidental. Silvio y Sacramento, rock bajo palio", un especial dedicado al mítico disco de Silvio de finales de los ochenta.

No contentos con su anterior incursión en los terrenos de la fusión rockero-flamenca —aquel monumental Todo es Flamenco Rock, aparecido hace apenas año y pico—, ahora se atreven con un disco y un artista que por estos lares rozan la categoría de objeto de culto. Y tiene mérito que dos almerienses le pongan tanta pasión y profesen semejante admiración por un fenómeno musical cuya impronta apenas rebasó aquel triángulo Sevilla-Huelva-Cádiz. Como no podía ser de otra manera, salen airosos del empeño y alumbran una pieza de obligada lectura para cualquiera que sienta devoción, curiosidad o simple simpatía por el rockero predilecto de esta ciudad.

Es uno de esos libros que prácticamente se leen de una sentada. Desgrana el disco canción a canción, pero no se limita a diseccionarlo: reconstruye todo lo que rodeó su parto. Sus autores y colaboradores, las influencias, las sesiones, el entorno sociocultural de la época, las circunstancias favorables y las no tanto… Tras una ardua labor de investigación, Antonio Jesús y Ramón consiguen armar una obra completa, rigurosa, amena y divertida. Y, sobre todo, consiguen que uno vuelva al disco con otros oídos y valore aún más una obra y un artista que quizá tengamos algo olvidados y, probablemente, también algo minusvalorados.

No voy a erigirme ahora en incondicional de Silvio ni a proclamar que haya sido lo más grande que ha parido esta ciudad. Mi relación personal con él fue, digamos, agridulce. No es que yo sea joven, pero tampoco tan viejo, y seguramente llegué tarde a sus mejores momentos, pese a tenerlos muy a tiro. A finales de los ochenta padecía cierta e infundada animadversión hacia el producto nacional y aquel rockero desfasado —como tan bien lo retratan en el libro— más que fascinación me provocaba cierta risa. En una fiesta del instituto escuché por primera vez Betis. Era el curso 88/89 y los cabrones de mis compañeros sevillistas coreaban aquello de «Beeetis… ¡a Segunda!». Y, efectivamente, a Segunda que nos fuimos. Algún año después, si la memoria no me traiciona, recuerdo haber visto a Silvio actuar en el campus de Reina Mercedes, en alguna de aquellas infames Fiestas de la Primavera. Yo estudiaba allí y montaron el escenario justo al lado de mi Facultad. 

Pero el concierto que tengo grabado sucedió ya en esa etapa de decadencia que también se cuenta en el libro. Fue en la fiesta inaugural del Parque de los Descubrimientos, en la Cartuja, en el verano de 1993. Silvio y Sacramento actuaban justo antes de Joaquín Sabina. Aquello fue un desastre. No dio pie con bola, prácticamente no cantó y el público coreaba las cambayás que iba pegando, casi esperando que en una de ellas terminara cayéndose del escenario. Muy patético todo, la verdad. La última vez que lo vi fue ya con los Diplomáticos, en la Fiesta de la Música Rock, en el verano de 2000. Para entonces daba los conciertos sentado en una silla. Moriría apenas un año después.

Pero volvamos al libro, que para eso estamos aquí. Fantasía Occidental cuenta además con la colaboración impagable de algunos de los auténticos protagonistas de aquella aventura musical. Pive Amador, Pájaro o Miguel Ángel Suárez aportan el privilegio de contar de primera mano cómo fue trabajar y convivir con nuestro personaje. Se suman opiniones de primeros espadas como Miguel Ríos, Jesús Ordovás o Alberto García-Alix; fotografías inéditas de Pablo Juliá, autor de aquella portada ya mítica; y material jugoso cedido por nuestra particular e imprescindible Carrascupedia. Todo ello conforma una obra deliciosa, disfrutable de principio a fin, hecha con conocimiento, cariño y bastante sentido del humor.

Los autores, por cierto, más activos en la promoción que Segura con Torrente, ya andan planificando una gira de presentaciones que, a buen seguro, acabará trayéndolos a Sevilla. Habría sido bonito que la primera presentación fuese aquí, coincidiendo además con el 25 aniversario de la muerte de Silvio, pero esta vez los astros no han terminado de alinearse. En cualquier caso, aquí los esperamos. Y con muchas ganas de reunirnos alrededor de un libro, unas canciones y la memoria del rey del swing. Porque, como dice el Pive, cualquier oportunidad de hablar de Silvio vale la pena.

Y ya tenéis regalo para Reyes. 

viernes, 8 de mayo de 2026

Los DelTonos, Sevilla 01/05/2026

Sala La2

Hendrik Röver: Voz, Guitarra
Sergio Rodríguez: Bajo, Voz
Javi Arias: Batería

"EL ROCK AMERICANO ES POSIBLE EN CASTELLANO"

El pasado viernes parece que el sitio donde había que estar era en la hermana Sala X viendo a Cervatana, visto el tamaño de la cola para acceder en uno y otro caso. Seguramente fuera así. Seguramente yo estaba en la cola equivocada pero, la verdad, no me apetecían platos finos sino un gazpacho con su ajo y su pepino. Alerta viejuna. 


Los DelTonos pasan por aquí cada dos años más o menos e intento siempre no perdérmelos. ¿Por qué?...pues porque no sólo me acompañan musicalmente desde hace más de treinta años sino porque además se actualizan continuamente con nuevos discos, nuevas canciones, que además no sólo mantienen el excelente nivel sino que lo superan. El último disco por ejemplo, "El Futuro (2025)" me parece un discazo por encima de algunos predecesores de sus últimos tiempos. En él se encuentran trallazos como Al revés, El día aquel o el homónimo El Futuro. Hoy día, con aplicaciones como Spotify o Tidal puedes escuchar los temas con antelación y llevar la lección aprendida, que es como más se disfruta en los conciertos. Al final del mismo siempre compro el disco porque ellos siempre montan el chiringuito (el badulaque, como le gusta llamarlo al Hendrik).


Como tiene que ser en la presentación de un nuevo disco, hay que tocar temas de éste, que como digo son muy buenos. Se marcaron siete de un total de diecinueve, que no está mal para un concierto relativamente corto y para un grupo con tantos discos y tantas canciones buenas. Me faltó La campana pero no faltaron por ejemplo La fuerza, Meteorito y esa nueva entrega de continuidad conceptual que es Andrés Muñiz. Los DelTonos vienen a presentar su nuevo disco. No son ni quieren convertirse, como dijo emotivamente Hendrik, "en un grupo tributo de ellos mismos"


Pero eso no quita que volviéramos a disfrutar de clásicos de su primera época de power blues como Escucha, No puedo esperar o Listo, con una coda instrumental final que me pareció que fuera un tema nuevo desconocido. Por supuesto que en el ecuador del concierto volvió a aparecer Discotheque Breakdown, donde siempre alcanzan el clímax instrumental y donde yo, particularmente, disfruto como un enano. 


Para el final por supuesto Hard Luck Blues. Creo que Los DelTonos son un gran grupo versionador de canciones (ahí está la serie de los SixPack Vol. 1 y 2). Me encantaría algún día una gira del tipo las que hacían hacia el 93 de "solo versiones" pero bueno, los disfruto muchísimo en cualquier caso. Salud!

Repertorio:
Escucha
El día aquel
Naufragio
Elvis
Indecisión
No puedo esperar
Al revés
La fuerza
La reina del adiós
Correcto
El futuro
Discotheque Breakdown
Andrés Muñiz
Listo
Gasolina
Hey gente
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(Soy un) hombre enfermo
Repartiendo
Hard luck blues