Sala La2
Hendrik Röver: Voz, GuitarraSergio Rodríguez: Bajo, Voz
Javi Arias: Batería
Escucha
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(Soy un) hombre enfermo
Hard luck blues
"Information is not knowledge. Knowledge is not wisdom. Wisdom is not truth. Truth is not beauty. Beauty is not love. Love is not music. Music is the best." (Packard Goose, Joe's Garage, Frank Zappa 1979)
Sala La2
Hendrik Röver: Voz, GuitarraTodo es Flamenco Rock. ¿Todo?, ¡no!, un aldea de irreductibles heavies resiste todavía...Perdón, se me fue la olla. Con este categórico título se ha publicado un libro escrito al alimón por Antonio Jesús García "Ché" y mi amigo Ramón García. Es el tercer libro de Ramón y, conocedor de su historial como divulgador, escritor y músico, estaba claro que lo iba comprar y me iba a gustar. Sobre Antonio Jesús, que no lo conozco personalmente, ya desde hoy lo tengo en mi radar como autor a seguir.
El título en conjunción con la portada es engañoso. Sé que responde a una maniobra editorial que lleva a pensar que lo que tienes en tus manos es un nuevo libro sobre Rock Andaluz. Por supuesto que en el libro se habla mucho de Rock Andaluz y por supuesto que se habla mucho de Triana. De hecho creo que debe ser el grupo que más menciones tiene en el libro, pero éste va mucho allá. Es una especie de recopilación enciclopédica y más o menos cronológica de todos y cada uno de los músicos, artistas y formaciones que en algún momento de su trayectoria musical han tenido algún tipo de intersección con el flamenco. Y si no flamenco desde un punto de vista purista, al menos con la música con algún tipo de reminiscencia andaluza. Cuando digo de todos y cada uno puedo pecar de pretencioso pero lo cierto es que me ha sorprendido muchísimo la cantidad de grupos y artistas que se mencionan en el libro. No sé si son todos los que están, pero si creo que están todos los que son. Un mapa sonoro entre la electricidad y el flamenco, como reza el subtítulo.
El libro en un buen tochaco. 400 páginas. Cinco capítulos: al turrón, la cremita, el solomillo, el sorbete y café, copa y puro. No sé si acabo de entender bien la relación entre capítulo y contenido pero eso es lo de menos, dentro de cada capítulo hay numerosos subapartados donde ahí sí que vemos bien el objeto de estudio de cada uno de ellos. Un estudio muy personal, por supuesto, del que podemos estar más o menos de acuerdo en aquellos campos y artistas que más o menos conocemos en profundidad pero que en esos otros, la mayoría, de los que yo al menos no he oído ni hablar, la exposición que hacen los autores me parece de lo más interesante y seguramente acertada. Como dice el añorado Nacho Para en el prólogo: "un trabajo chisposo, exhaustivamente documentado, bien estructurado y plagado de descubrimientos".
Y es que en el libro hay sobre todo eso, descubrimientos. En mi caso por ejemplo descubrir la tremenda repercusión de la rumba catalana, de cómo fueron primero los flamencos los que se acercaron al rock que a la inversa, esa inclasificable banda llamada Carmen que llegó incluso a telonear a Jethro Tull...Todo el libro está aderezado con comentarios cachondos en muchos casos de los autores que, más que reírse de las bandas, se ríen de nosotros mismos, aunque a algún hardcore fan pueda molestarle. Se incluyen además interesantes entrevistas de algunos protagonistas de esta inabarcable historia como Tom Newman, Antonio Smash, Félix Arribas, Enrique Martínez Leyva...Y portadas de discos, muchas portadas de discos, aunque en tamaño reducido y en blanco y negro.
En el libro, la banda más nombrada es Triana y la ciudad más nombrada es Sevilla. Y esto no es más que un signo de que en un libro llamado Todo es Flamenco Rock tiene inevitablemente mucho peso aquello que se denominó Rock Andaluz con aquellos emblemáticos grupos que todos tenemos en la cabeza. Pero como digo el libro va muchísimo más allá y los autores se explayan a menudo en todo aquello digamos que fuera del mainstream flamenco rock, como el Sonido Caño Roto, gente como los Tomcat o grupos surgidos en la tierra de los autores (al este del sol, como diría Ramón). En el libro se profesa clara devoción por gente como Kiko Veneno, Smash o Camarón y se le dedican un número merecido de páginas, pero a mi pesar pasa muy por encima de otros grupos que hubieran merecido un poco más de desarrollo como Tabletom, que van por los 50 años como formación. Ahí es nada.
Por concluir, una titánica obra yo diría que sin parangón. Imprescindible para todo amante de la música con clara querencia por lo andaluz. No queda menos que agradecer a los dos Garcías su esfuerzo y dedicación por parir este libro.
P.D.: se han currado además una también titánica lista de reproducción en YouTube con todos los autores disponibles en la red y mencionados en el libro. Una inestimable ayuda para poner voz y sonido a lo escrito en el libro.
Frank Zappa es un músico inclasificable. Admirado y denostado a partes iguales, me encuentro sin duda en el primer grupo, como habrás deducido por el título e introducción de este blog. Mi fascinación por él comenzó en 1993, poco antes de su fallecimiento, cuando llegó a mis manos un casete con los álbumes Apostrophe y Overnite Sensation. Desde ese momento, mi perspectiva musical cambió para siempre. En aquellos años, cuando un incipiente internet empezaba a abrirnos puertas que jamás habríamos imaginado, descubrí un sitio web llamado "El Tercer Poder", que me ofrecía una inconmensurable cantidad de información de mi nuevo músico favorito. Detrás de esa ventana al vasto universo de Zappa estaba un tal Román García Albertos, que descubrí que tocaba el bajo en un grupo llamado Marañones y que no sé cómo publicaba las letras de todas y cada una de las canciones de todos y cada uno de los álbumes de Zappa, junto con la relación de músicos, fechas y lugares de grabación, reseñas de discos, recortes de revistas, enlaces de interés…No tardé en abusar de mi posición laboral para hacer uso de una fotocopiadora industrial e imprimir y encuadernar todas las letras de todos los discos (hasta esa fecha), en tres copias que repartí con mis más afines colegas, y a lo que entre nosotros nos referíamos como “la biblia”.
Con el tiempo, que ya han pasado 30 años, he tenido la oportunidad de contactar con Román y con otros tantos zappianos a través de grupos de correo al principio y grupos de whatsapp al final y lo he conocido en persona y coincidido con él en varias ocasiones. Es alguien a quien admiro profundamente, no solo por su conocimiento—que, en mi opinión, lo convierte en la máxima autoridad sobre Zappa en España—sino también por su calidad humana. Desde que lo conozco he fantaseado con la idea de que escribiera un libro sobre Zappa, aunque nunca lo he animado a ello y ni falta que hacía. Y, efectivamente, Román lo ha hecho, cogiéndonos a muchos por sorpresa, regalándonos un tochaco con portada del propio Román, que es un gran dibujante.
El libro, Frank Zappa (1940-1993) es un recorrido cronológico de la vida, obra y milagros de este músico singular. Casi 800 páginas, sin fotos, desglosadas en 10 capítulos donde se desgrana dónde, cuándo y cómo aconteció prácticamente todo lo que hizo Zappa en vida. Desde su nómada infancia, sus primeros amiguetes y su poco ortodoxo despertar musical, pasando por las sucesivas bandas que fue formando en su carrera, desde los míticos Mothers of Invention hasta The Best band You Never Heard In Your Life, el Zappa músico, compositor, director, productor,… los discos, las giras, los conciertos históricos, las películas, sus incursiones en política y como adalid de la libertad de expresión…y hasta sus últimos días. En fin. Todo, todo, todo. Debo reconocer que el libro le puede venir grande (nunca mejor dicho) a un no iniciado pero, si te animas, vale totalmente la pena. Para los que nos creíamos saber todo sobre nuestro músico favorito, la lectura de este libro es una auténtica cura de humildad, además de un permanente placer. No sé cuánto he tardado en leerlo pero sí puedo decir que no pude soltarlo hasta el final.
Hubo gira de presentación y afortunadamente recaló en Sevilla. En un sitio histórico como La Carbonería, el autor estuvo flanqueado por dos autores igual de grandes: Francisco Silvera y Luis Clemente. Entre el público, el gran Gualberto que, en ese mismo lugar, alternó con Zappa a primeros del 89.
Gracias Román por esa titánica obra.
Sala X
Al principio lo llamaban el nuevo Bill Evans. Después le llamaron el nuevo Keith Jarrett. Hoy es simplemente Brad Mehldau y es posiblemente el mejor pianista de jazz del momento. Creo que no me equivoco al decir que generaciones futuras lo reconocerán como leyenda del jazz y me mirarán con envidia al saber que pude verlo en acción, varias veces, en sus mejores momentos creativos y como intérprete, de la misma forma que yo miraría con envidia a alguien que me dijera que vivió en primera persona los mejores momentos de por ejemplo el mencionado Bill Evans. Anoche volvió al impresionante Teatro Maestranza con su trio actual, el mismo desde hace 15 años, con los grandísimos también Larry Grenadier y Jeff Ballard.
El concierto comienza con un ya clásico en su repertorio; el tema Unrequited que grabara en el ya lejano 1998 con su anterior trio y que ha revisitado varias veces en grabaciones posteriores, como la que hizo en tándem con Pat Metheny. Es un tema identitario como pocos del estilo y personalidad de Mehldau y un inicio perfecto para este concierto donde ya ponen los tres músicos algunas de sus cartas sobre la mesa. Después continúa con la primera versión de la noche, nada menos que el tema Got Me Wrong de Alice In Chains. Ya sabemos que a Mehldau le gusta la música de los 90 de la escena Seattle tanto como un buen estándar pero la verdad, no me esperaba este tema que entra desde el primer minuto y que lo reinventa haciéndole ganar muchos enteros, aunque ya lo conocíamos de su trabajo Where Do You Start (2012).
Como en la variedad está el gusto sigue ahora con el blues Cherokee, que popularizara Charlie Parker, en una interpretación que se extiende por al menos 15 minutos y donde tienen una buena cuota de participación tanto Grenadier como Ballard. El primero, me dejo la pasada noche con la boca abierta. Mira que lo he visto veces y siempre me ha parecido un intérprete sólido, efectivo, sensible pero a estos adjetivos le uno el de espectacular, con algunos momentos de solos magistrales por la rapidez y por la técnica. Respecto a Ballard, sigo diciendo que me resulta muy estridente su forma de tocar. Desde luego a quien debe gustar es a Mehldau, que no a mí, pero sigo prefiriendo a Jorge Rossy.
Mehldau para de tocar, saluda, presenta a sus compañeros y anuncia una composición propia llamada Vals en Do menor que es es precisamente eso, un vals en do menor (risas). Sin solución de continuidad pasa a interpretar All the Things You Are de Jerome Kern, uno de los estándar más famosos y reconocibles que en las manos de Mehldau suena sublime. De nuevo parada para presentar la deliciosa Si tu vois ma mère, de Sidney Bechet, composición que debe gustarle mucho a Mehldau pues hace seis años también la tocó aquí en Sevilla con el mismo trío. La verdad es que es una balada preciosa que la termina con una coda en la que me parece escuchar otras melodías que no alcanzo a distinguir.
Con Green M&Ms, singular título, termina el set principal. Es un tema intenso, que no da tregua a ninguno de los tres intérpretes. Mehldau parece que está de paseo, a pesar de lo exigente del tema. Grenadier se sale pulsando las cuatro cuerdas de su contrabajo a una velocidad infernal y Ballard no le va a la zaga con sus dos cajas, golpeando con fuerza que casi parece que va romper los parches, tira las baquetas al suelo, continua con las manos...un delirio final que deja a la audiencia exhausta. Efusivos aplausos.
Bueno, habrá dos bises. En el primero una relativamente sencilla revisión de In the Still of the Night y en el segundo, otra favorita de Mehldau: su versión de And I Love Her. Visto que el último trabajo de Mehldau es un tributo a The Beatles, algún medio se tomó la licencia de decir que el concierto de esta noche sería una presentación de ese disco por lo que algún asistente pudo sentirse contrariado. Si fuese un concierto de piano solo podría haber colado pero en formato trio, yo no lo creí en ningún momento. En cualquier caso, ahí quedó como despedida la deliciosa versión que se marcó.
Brad Mehldau, un crack, solo o acompañado. Ya estoy desenado poder verlo de nuevo.
Icónica Sevilla Fest
Plaza de España
Patti Smith: Voz, Guitarra
Tony Shanahan: Bajo, Teclados, Voz
Jackson Smith: Guitarra
Seb Rochford: Batería
Debo confesar que aunque siempre me ha gustado Patti Smith nunca he ido a buscarla y ha tenido que venir ella a verme a mí para encontrarnos en un concierto suyo. Después de la experiencia de anoche soy consciente de cuánto me he perdido al no haber aprovechado otras oportunidades anteriores porque si esta señora, con 75 años, muestra hoy esa fuerza, esa garra, ese saber estar, esa honestidad brutal...¿cómo debía ser hace 30 años?.
Por el ambiente a mi alrededor y la entrega de las personas que me rodeaban tuve por momentos el síndrome del impostor, de no merecer estar ahí, de no ser digno, pero qué demonios, creo que disfruté del concierto como el que más. Desde el arranque con Redondo Beach ya tenía la Patti metida en el bolsillo a toda la audiencia con su sonrisa, su voz lo mismo delicada que rabiosa, sus botas de cuero, sus bailes, sus escupitajos incluso. Cualquier cosa que hiciera nos encandilaba a todos.
En el variado repertorio hubo recuerdos para muchos a los que Patti profesa profunda devoción y cariño: Jerry García (Grateful), Bob Dylan (Wicked Messenger), Allen Gingsberg (Footnote to Howl), William Blake (My Blakean Year), Johnny Depp (Nine), Neil Young (After the Gold Rush), Fred Smith (Because the Night) y así nos lo iba haciendo saber...pero también nos hizo ver cómo adoraba a su hijo, guitarrista en la banda y cuánto le gustamos, los de aquí.
Cada canción fue una celebración y un momento inolvidable pero destacaría los momentos rabiosos de Wicked Messenger, el clímax de Beneath the Souther Cross y la comunión total cantando After the Gold Rush, dedicada a la madre Tierra y el daño que le hacemos que sin duda es de las cosas que más atormentada la tienen. Pero también las injusticias, la guerra, la sinrazón...continuamente nos pedía levantarnos, alzar los brazos, unirnos para que con la fuerza del pueblo podamos revertir lo que hacen los imbéciles, como proclama en la canción que cerró el concierto.
Poco más que decir. Una noche maravillosa. Un concierto mágico e inolvidable. No creo que nadie que estuviera allí dé una mala reseña.
Por último felicitar a Icónica Sevilla Fest por la organización y por cómo está todo preparado para que la experiencia sea totalmente satisfactoria. Está todo muy cuidado y muy bonito. Podemos quejarnos por vicio de los precios en el Village pero bueno, para cómo te tratan como animales en otros festivales, esto es otra cosa.