Teatro Central
Jazz en Noviembre
Antonio Sánchez: Batería
David Binney: Saxo Alto
John Escreet: Piano
Matt Brewer: Contrabajo
Antonio Sánchez es desde ya mi batería favorito. Como todos, lo descubrí como batería de Pat Metheny, y en dos ocasiones que lo pude ver acompañando al del pelo frito y camiseta de rayas, tanto en formato trío como con el Pat Metheny Group me dejó con la boca abierta. El sábado, literalmente se me caía la baba. Y no sólo por su técnica con los palitos sino porque interpretó, junto a su banda Migration, unas piezas de altísima calidad compuestas por él mismo, lo que demuestra que es mucho más que un gregario de un artista reconocido.
Y es que yo no tengo ni p.i. de técnica en la batería. No sé si el que toca más rápido y más fuerte es mejor que el que pellizca los parches y platos. Sólo sé que ayer por ejemplo vi cosas que no creerías y las sensaciones que me producían lo que me entraba por los oídos y que a duras penas podía sincronizar con lo que veían mis ojos, muy pocas veces las he tenido con anterioridad. Claro que no sólo fue mérito de Antoñito sino también de sus acompañantes que demostraron ser unos musicazos que disfrutaban y hacían suyos los temas que interpretaban.
Todo el repertorio se basó en el último disco de Antonio Sánchez, New Life (2013). Empezando por la explosión de Uprisings and Revolutions, siguiendo con la calma de Minotauro, la muy evocadora al PMG y título del disco New Life, otro tema también tranquilo de título Air y que según Sánchez se inspira en el maestro Wayne Shorter y para acabar una pasada llamada The Real McDaddy, llena de cambios de ritmo, de extremos, como le gusta a Antonio, una genialidad de casi 30 minutos que sólo puedes disfrutar en un directo como este.
Hubo todavía un bis con la balada Nighttime Story con lo cual casi liquida el álbum completo. Han sido sólo seis composiciones pero no nos engañemos, el concierto ha durado casi dos horas. Después el amigo Sánchez nos cita en el hall para estar un ratito con nosotros. Sólo un ratito, que mañana viene el DrumFest.
Felicitaciones también a los de Assejazz...que finalmente pusieron su stand.
"Information is not knowledge. Knowledge is not wisdom. Wisdom is not truth. Truth is not beauty. Beauty is not love. Love is not music. Music is the best." (Packard Goose, Joe's Garage, Frank Zappa 1979)
lunes, 18 de noviembre de 2013
sábado, 9 de noviembre de 2013
Disparos en Desconciertos
Jueves noche en La Caja Negra. Presentación del libro de fotos Disparos en Desconciertos (ediciones Alfar), de Ángela Oliva, con prólogo del mítico Dogo y textos del gran José Miguel Carrasco, más conocido como Carrascus o Blogin-in-the-wind.
Acabo de leer y ojear el libro de una sentada. Se puede hacer, no tiene ningún mérito. Si te interesa y te encanta lo que ante tus ojos pone el objetivo de Ángela Oliva y eres devoto de la pluma de Carrascus (sin doble sentido, eh?), las hojas no pasan, vuelan. El libro es un recorrido en imágenes por el abc de los músicos del rock sevillano. Por supuesto que no están todos los que son pero son todos los que están. Y muchos de esos que están, estaban la otra noche en la citada Caja Negra, con ganas de comprar el libro en el que salen retratados, con ganas de saludar a sus autores y por supuesto que con ganas de subirse al escenario a tocar o cuanto menos disfrutar de la buena música en directo a pie del mismo.
Como no podía ser de otra forma, comenzó con retraso el acto con unas palabras de entusiasmo, agradecimiento y humor de los autores. Breve y emocionante. Para dar paso de inmediato a las actuaciones en las que se pudo ver y escuchar a Cheyenes, Pepe Delgado y Dienteslargos, Raimundo Amador y Löbison, mas una jam final en la que participó todo el que pudo. Yo no me quedé hasta el final, pero disfruté de lo lindo, de la música, del ambiente, de la compañía de amigos. Y eso que me sentía un poco fuera de lugar, entre tanto músico sevillano a los que no (re)conocía, ya que en definitiva nunca he pertenecido a ese gremio más que como admirador y seguidor.
Enhorabuena Carrascus y Ángela. Y gracias por vuestras palabras.
Acabo de leer y ojear el libro de una sentada. Se puede hacer, no tiene ningún mérito. Si te interesa y te encanta lo que ante tus ojos pone el objetivo de Ángela Oliva y eres devoto de la pluma de Carrascus (sin doble sentido, eh?), las hojas no pasan, vuelan. El libro es un recorrido en imágenes por el abc de los músicos del rock sevillano. Por supuesto que no están todos los que son pero son todos los que están. Y muchos de esos que están, estaban la otra noche en la citada Caja Negra, con ganas de comprar el libro en el que salen retratados, con ganas de saludar a sus autores y por supuesto que con ganas de subirse al escenario a tocar o cuanto menos disfrutar de la buena música en directo a pie del mismo.
Como no podía ser de otra forma, comenzó con retraso el acto con unas palabras de entusiasmo, agradecimiento y humor de los autores. Breve y emocionante. Para dar paso de inmediato a las actuaciones en las que se pudo ver y escuchar a Cheyenes, Pepe Delgado y Dienteslargos, Raimundo Amador y Löbison, mas una jam final en la que participó todo el que pudo. Yo no me quedé hasta el final, pero disfruté de lo lindo, de la música, del ambiente, de la compañía de amigos. Y eso que me sentía un poco fuera de lugar, entre tanto músico sevillano a los que no (re)conocía, ya que en definitiva nunca he pertenecido a ese gremio más que como admirador y seguidor.
Enhorabuena Carrascus y Ángela. Y gracias por vuestras palabras.
miércoles, 30 de octubre de 2013
All La Glory + Friends + Relatives, Sevilla 25/10/2013
Sala Malandar
+ Orion
Juano Azagra: Voz, Guitarras
Pilar Angulo: Voz, Guitarra
Israel Diezma: Guitarra, Lap Steel, Voz
Miguel Rivera: Bajo, Voz
Goyo: Batería
Lo del viernes pasado fue muy emocionante. Tener la oportunidad de escuchar en directo, íntegro, una obra maestra como After the Gold Rush, de la mano de un grupo con la solvencia y calidad de All La Glory, es un LUJO con mayúsculas.
Gran ambiente en la Malandar. ¿8 pavos la entrada + CD?...un regalo. En el escenario hay guitarras acústicas, eléctricas, de doce cuerdas, bajo, batería. Después veremos violines, violonchelos, armónicas, teclados. Ya con los primeros acordes de Tell Me Why queda muy claro que aquello va a ser diferente, muy especial, espectacular. Ahí estamos el Carrascus, la Lu, el Koloke, el Paco, y yo...flipando.
¡Cómo suena!...¡Cómo tocan!...las canciones son las mismas que tenemos quemadas de tanto escucharlas pero ellos las hacen suyas, les dan un vuelco, manteniendo toda su belleza intacta. El subidón de la entrada se aplaca un poco con After the Gold Rush y Only Love Can Break Your Heart hasta que Southern Man nos hace creer si cerramos los ojos que estamos frente a los mismísimos Crazy Horse. Lo que hacen después con Oh, Lonesome Me y Birds no tiene nombre y ¡cómo cantaron I Believe in You!. Las erizadas capilares fueron continuas durante la escasa hora que les llevó interpretar el disco porque, sí, lamentablemente el After the Gold Rush es muy cortito.
Y tras la fiesta de Cripple Creek Ferry, qué mejor forma de bordar la noche que con una concesión tocando Don't Cry No Tears como bis. Maravilloso. ¿Para cuando lo mismo con el Zuma, o el Harvest, o el Trans si os da la gana?. Enhorabuena chavales.
+ Orion
Juano Azagra: Voz, Guitarras
Pilar Angulo: Voz, Guitarra
Israel Diezma: Guitarra, Lap Steel, Voz
Miguel Rivera: Bajo, Voz
Goyo: Batería
Lo del viernes pasado fue muy emocionante. Tener la oportunidad de escuchar en directo, íntegro, una obra maestra como After the Gold Rush, de la mano de un grupo con la solvencia y calidad de All La Glory, es un LUJO con mayúsculas.
Gran ambiente en la Malandar. ¿8 pavos la entrada + CD?...un regalo. En el escenario hay guitarras acústicas, eléctricas, de doce cuerdas, bajo, batería. Después veremos violines, violonchelos, armónicas, teclados. Ya con los primeros acordes de Tell Me Why queda muy claro que aquello va a ser diferente, muy especial, espectacular. Ahí estamos el Carrascus, la Lu, el Koloke, el Paco, y yo...flipando.
¡Cómo suena!...¡Cómo tocan!...las canciones son las mismas que tenemos quemadas de tanto escucharlas pero ellos las hacen suyas, les dan un vuelco, manteniendo toda su belleza intacta. El subidón de la entrada se aplaca un poco con After the Gold Rush y Only Love Can Break Your Heart hasta que Southern Man nos hace creer si cerramos los ojos que estamos frente a los mismísimos Crazy Horse. Lo que hacen después con Oh, Lonesome Me y Birds no tiene nombre y ¡cómo cantaron I Believe in You!. Las erizadas capilares fueron continuas durante la escasa hora que les llevó interpretar el disco porque, sí, lamentablemente el After the Gold Rush es muy cortito.
Y tras la fiesta de Cripple Creek Ferry, qué mejor forma de bordar la noche que con una concesión tocando Don't Cry No Tears como bis. Maravilloso. ¿Para cuando lo mismo con el Zuma, o el Harvest, o el Trans si os da la gana?. Enhorabuena chavales.
domingo, 22 de septiembre de 2013
Steve Vai, Sevilla 14/09/2013
Sala Custom
Steve Vai: Guitarra, Voz
Philip Bynoe: Bajo
Dave Weiner: Guitarra, Teclados
Jeremy Colson: Batería
Steve Vai. El Alquimista de la Guitarra lo llaman unos. La Diva de la Guitarra lo llaman otros. Desde luego fue un sorpresón la noticia de que venía a la Custom y también que se podían comprar las entradas al módico precio de 30€. Después la agradable sorpresa se volvió decepción cuando al ir a sacar las entradas ya estaban a 40€. No respetaron el plazo de la oferta. O al menos no quedó claro cuál era ese plazo y por más que me quejé no sirvió de nada. No sé si el despropósito fue de la distribuidora de entradas o de la propia sala pero bueno, da igual, eso fue en verano y ya en septiembre lo había superado.
El señor Vai está presentando su último disco, The Story of Light (2012) donde lleva un paso más allá su megalomanía virtuoso-guitarrera, así que al menos la primera parte del concierto se centra en este disco. El concierto va a ser largo, muy largo, aunque esto yo al menos no lo sabía. Bromea el propio Vai con que nos esperan seis horas de show. ¿Bromear Steve Vai?...pues sí, está mucho más simpático de lo que yo podía esperar. Nunca había estado antes en un concierto suyo, salvo en aquella ocasión de las Leyendas de la Guitarra en el 91, pero mi amigo Iván asegura que tampoco él lo había visto así y ya ha estado en dos conciertos de anteriores giras. Será la edad. Pronto empieza a enseñar sus fuegos artificiales, con una guitarra con leds en el mástil, aunque eso no sería nada para lo que nos esperaba. La banda es contundente, sobre todo el bajista y el batería que dan hasta miedo, y lleva con ellos un montón de años por lo que el entendimiento es total. Puedo confirmar que Steve Vaise folla hace el amor a su guitarra en el escenario. De todas formas el show está muy ensayado y hay poco margen para la improvisación, aunque alguna cosa hay, como se verá más adelante.
El setlist es el mismo durante toda la gira. Hacia la hora de concierto arranca con los temas más reconocidos del Passion and Warfare (1990), probablemente su disco más exitoso, por lo que la gente se anima bastante, para pasar de inmediato a la intimidad y bajón de ritmo de un set acústico que, personalmente, me resulto de lo más interesante del concierto. Steve Vai canta regular pero ha perdido la vergüenza y se atreve hasta a hacer scat. Está sentado en el escenario y usa una guitarra acústica. Tras una magistral versión de Sisters, llega, señoras y señores, el Steve Vai-Jeremy Colson Late Show. Pensé que ya lo había visto todo en un concierto pero el artilugio que lleva colgado Colson, una batería portátil, con más luces que una calle de Las Vegas y una calavera parlanchina…eso fue demasiado. ¿Demasiado digo?...no, después llegó algo mejor. Pues bueno, entre más artificios y divertidos diálogos entre ellos pasamos al inevitable y brutal Drum Solo para enfilar ya la recta final.
Entre bambalinas se vislumbran alocados movimientos de láser. Jeremy Colson está terminando su solo cuando un ser del espacio exterior arriba al escenario entre penumbras y humo. Ver foto adjunta porque es cansado de describir. La guitarra es la de la portada del disco homónimo al tema que está tocando: The Ultra Zone. La puesta en escena eleva el sólo de guitarra hasta la estratosfera. Literalmente. Tras la parafernalia, el más que justificado homenaje a uno de sus maestros Frank Zappa. Este tema es una pasada y además lo introduce con unos pasajes musicales que evocan tremendamente a Inca Roads. Y también de Zappa ha aprendido el señor Vai lo que viene a continuación. Audience Partcipation o, como lo llaman en su foro, Build Me a Song. Se trata de que sube al escenario a dos chicas, monas a ser posible, y las anima a improvisar melodías que ellos siguen, reestructuran, acoplan y...tachán!...una nueva canción en exclusiva. Parte es real y parte es preparado, claro. Las chicas que subieron, con todos mis respetos, no fueron la mejor elección. Entre una que fue a las mismas clases de inglés que la Ana Botella y la otra que no tenía muchas dotes de improvisación pues, el experimento salió sólo aprobado.
Tras el entretenimiento, la ineludible, preciosa, magnífica...For the Love of God. Hubo una pildorita más, en forma de bis, con la también magnífica Taurus Bulva. Steve Vai sólo en el escenario, agradece la asistencia al público mientras suena de fondo nada menos que el Hallelujah versión Jeff Buckley. Los pelos de punta. Han sido 2h 45m de concierto. Bien por Vai.
Setlist:
Intro
Racing the World
Velorum
Building the Church
Tender Surrender
Gravity Storm
Dave Weiner Solo
Weeping China Doll
Answers
The Animal
Whispering a Prayer
The Audience Is Listening
The Moon and I (Intro)
---Tema nuevo?---
Rescue Me or Bury me
Sisters
Treasure Island
Salamanders In the Sun
Fire Garden Suite: Pusa Road
Jeremy Colson Solo
The Ultra Zone
Intro/Frank
Composición Improvisada
For the Love of God
---
Fire Garden Suite: Taurus Bulva
Steve Vai: Guitarra, Voz
Philip Bynoe: Bajo
Dave Weiner: Guitarra, Teclados
Jeremy Colson: Batería
Steve Vai. El Alquimista de la Guitarra lo llaman unos. La Diva de la Guitarra lo llaman otros. Desde luego fue un sorpresón la noticia de que venía a la Custom y también que se podían comprar las entradas al módico precio de 30€. Después la agradable sorpresa se volvió decepción cuando al ir a sacar las entradas ya estaban a 40€. No respetaron el plazo de la oferta. O al menos no quedó claro cuál era ese plazo y por más que me quejé no sirvió de nada. No sé si el despropósito fue de la distribuidora de entradas o de la propia sala pero bueno, da igual, eso fue en verano y ya en septiembre lo había superado.
El señor Vai está presentando su último disco, The Story of Light (2012) donde lleva un paso más allá su megalomanía virtuoso-guitarrera, así que al menos la primera parte del concierto se centra en este disco. El concierto va a ser largo, muy largo, aunque esto yo al menos no lo sabía. Bromea el propio Vai con que nos esperan seis horas de show. ¿Bromear Steve Vai?...pues sí, está mucho más simpático de lo que yo podía esperar. Nunca había estado antes en un concierto suyo, salvo en aquella ocasión de las Leyendas de la Guitarra en el 91, pero mi amigo Iván asegura que tampoco él lo había visto así y ya ha estado en dos conciertos de anteriores giras. Será la edad. Pronto empieza a enseñar sus fuegos artificiales, con una guitarra con leds en el mástil, aunque eso no sería nada para lo que nos esperaba. La banda es contundente, sobre todo el bajista y el batería que dan hasta miedo, y lleva con ellos un montón de años por lo que el entendimiento es total. Puedo confirmar que Steve Vai
El setlist es el mismo durante toda la gira. Hacia la hora de concierto arranca con los temas más reconocidos del Passion and Warfare (1990), probablemente su disco más exitoso, por lo que la gente se anima bastante, para pasar de inmediato a la intimidad y bajón de ritmo de un set acústico que, personalmente, me resulto de lo más interesante del concierto. Steve Vai canta regular pero ha perdido la vergüenza y se atreve hasta a hacer scat. Está sentado en el escenario y usa una guitarra acústica. Tras una magistral versión de Sisters, llega, señoras y señores, el Steve Vai-Jeremy Colson Late Show. Pensé que ya lo había visto todo en un concierto pero el artilugio que lleva colgado Colson, una batería portátil, con más luces que una calle de Las Vegas y una calavera parlanchina…eso fue demasiado. ¿Demasiado digo?...no, después llegó algo mejor. Pues bueno, entre más artificios y divertidos diálogos entre ellos pasamos al inevitable y brutal Drum Solo para enfilar ya la recta final.
Entre bambalinas se vislumbran alocados movimientos de láser. Jeremy Colson está terminando su solo cuando un ser del espacio exterior arriba al escenario entre penumbras y humo. Ver foto adjunta porque es cansado de describir. La guitarra es la de la portada del disco homónimo al tema que está tocando: The Ultra Zone. La puesta en escena eleva el sólo de guitarra hasta la estratosfera. Literalmente. Tras la parafernalia, el más que justificado homenaje a uno de sus maestros Frank Zappa. Este tema es una pasada y además lo introduce con unos pasajes musicales que evocan tremendamente a Inca Roads. Y también de Zappa ha aprendido el señor Vai lo que viene a continuación. Audience Partcipation o, como lo llaman en su foro, Build Me a Song. Se trata de que sube al escenario a dos chicas, monas a ser posible, y las anima a improvisar melodías que ellos siguen, reestructuran, acoplan y...tachán!...una nueva canción en exclusiva. Parte es real y parte es preparado, claro. Las chicas que subieron, con todos mis respetos, no fueron la mejor elección. Entre una que fue a las mismas clases de inglés que la Ana Botella y la otra que no tenía muchas dotes de improvisación pues, el experimento salió sólo aprobado.
Tras el entretenimiento, la ineludible, preciosa, magnífica...For the Love of God. Hubo una pildorita más, en forma de bis, con la también magnífica Taurus Bulva. Steve Vai sólo en el escenario, agradece la asistencia al público mientras suena de fondo nada menos que el Hallelujah versión Jeff Buckley. Los pelos de punta. Han sido 2h 45m de concierto. Bien por Vai.
Setlist:
Intro
Racing the World
Velorum
Building the Church
Tender Surrender
Gravity Storm
Dave Weiner Solo
Weeping China Doll
Answers
The Animal
Whispering a Prayer
The Audience Is Listening
The Moon and I (Intro)
Rescue Me or Bury me
Sisters
Treasure Island
Salamanders In the Sun
Fire Garden Suite: Pusa Road
Jeremy Colson Solo
The Ultra Zone
Intro/Frank
Composición Improvisada
For the Love of God
---
Fire Garden Suite: Taurus Bulva
lunes, 16 de septiembre de 2013
Carla Cook, Sevilla 10/09/2013
48 Noches. Cultura abierta en la UNIA
Monasterio de la Cartuja
Carla Cook: Voz
Albert Bover: Piano
Ignasi González: Contrabajo
Jo Krause: Batería
“Llegué a casa de trabajar y el teléfono me reservaba un plan inesperado. En un par de horas, Carla Cook, vocalista de jazz, daba un concierto en el Monasterio de la Cartuja. Ni conocía a Carla Cook ni suelo escuchar música jazz pero sí he disfrutado de más de una noche de verano en ese marco incomparable. Eso, unido a buena compañía y a la confianza en el olfato bien adiestrado del convocante hizo fácil la decisión: me apunto. “.Así es Isabel. Los jardines del Monasterio de la Cartuja es uno de esos lugares maravillosos que hay en Sevilla donde se puede disfrutar de un concierto. Si además la temperatura es buena, el sonido perfecto y la compañía magnífica…¿qué más se puede pedir?. ¡Ah, sí!, que sea baratito. Pues venga, barato no, gratis. ¡Y que el concierto sea bueno!. Hombre, no es una primera figura, pero la chica canta como los ángeles y la banda suena impecable. ¡Venga, pide más!. ¿Y tú Pepito por qué no viniste?. Bueeeno, vale, aceptamos barco.
Con puntualidad española la House Band (por decirlo de alguna manera) sube al escenario e interpreta un standard, para ir abriendo boca. Casi todos son viejos conocidos del panorama jazzístico patrio, digo catalán, y que tienen la solvencia de acompañar a cualquier figura como si llevaran con ella toda la vida. La propia Carla Cook comenta que tocó con Albert Bover por primera vez en el 97 pero que al bajista hace cuatro días que lo conoce!!. En el repertorio hay temas de Duke Ellington, algunos poco conocidos como “Tulip or Turnip”. Su rendición ante el Duque es manifiesta y no pierde ocasión de recordarlo, así como otras influencias no sólo del jazz sino también del soul y la motown con la que creció. Recordemos que la chica es de Detroit. Gusta a la señorita Carla de usar y abusar del scat, sin miedo, y también le gusta darle a la sin hueso y además de introducir adecuadamente el tema a interpretar rememora su juventud y sus raíces. No se percata de que está delante del país del Relaxing Café con Leche pero más o menos se hace entender y las historias son bienvenidas. De nuevo Isabel recuerda lo que contó sobre uno de sus ídolos y se ha documentado: “se enteró de que Eddie Jefferson venía a tocar a la ciudad, así que con el consentimiento de sus padres fue a verlo tocar un sábado. Pero la noche anterior, fue asesinado a tiros en Baker's Keyboard Lounge (un club de jazz de Detroit, Chicago construido en los años 30 que ha acogido a lo largo de su historia a famosos músicos) el 8 de mayo de 1979, a la edad de 60 años. Tras el primer concierto en Detroit de una gira junto a Richie Cole, líder de la banda, abandonó el club junto a este en torno a la 1:35 de la madrugada y mientras caminaba fue tiroteado desde un coche. Un último modelo Lincoln Continental fue visto alejándose rápidamente de la escena. El conductor fue detenido poco después por la policía de Detroit e identificado como un bailarín descontento al que Jefferson había despedido en un concierto en el que habían trabajado juntos. El sospechoso fue acusado de asesinato, pero más tarde fue absuelto en un juicio en Detroit.”.
Entre Santi y yo estrujamos nuestras neuronas y casi, casi tenemos el repertorio completo. Comenzamos con “Exactly Like You”, temazo versionado por tantos, especialmente recomendable la versión de Diana Krall en directo. Seguimos con la balada “Like a Lover”, de Sergio Mendes, para continuar con el aire brasileiro, ahora en plan bossa de “Cançao do sal”, composición de la propia Carla Cook. Al mencionado tributo a Ellington de “Tulip or Turnit” le sigue el también tributo a su idolatrado Jefferson con un tema que no reconocimos pero que nos insta a descubrir con los Spotify y otros artefactos similares. A continuación “The First Time Ever I Saw Your Face”, que versionaba entre otros George Michael, y después otra composición propia, como la hermosa “Simply Natural”. Se anima a hacer cantar a la gente (con bastante éxito por cierto) en “In the Mellow Tone”, también de Ellington, para terminar finalmente en el bis con un Blues.
Poco más de un hora de concierto. Todos coincidimos en que el sonido fue especialmente bueno y que fue el mejor antídoto para el veneno de una estresante jornada de trabajo.
Fotos de Carmel-O.
P.D.: decía Carla que hacía calor. ¡Chica, tú no sabes lo que es calor!.
“Llegué a casa de trabajar y el teléfono me reservaba un plan inesperado. En un par de horas, Carla Cook, vocalista de jazz, daba un concierto en el Monasterio de la Cartuja. Ni conocía a Carla Cook ni suelo escuchar música jazz pero sí he disfrutado de más de una noche de verano en ese marco incomparable. Eso, unido a buena compañía y a la confianza en el olfato bien adiestrado del convocante hizo fácil la decisión: me apunto. “.Así es Isabel. Los jardines del Monasterio de la Cartuja es uno de esos lugares maravillosos que hay en Sevilla donde se puede disfrutar de un concierto. Si además la temperatura es buena, el sonido perfecto y la compañía magnífica…¿qué más se puede pedir?. ¡Ah, sí!, que sea baratito. Pues venga, barato no, gratis. ¡Y que el concierto sea bueno!. Hombre, no es una primera figura, pero la chica canta como los ángeles y la banda suena impecable. ¡Venga, pide más!. ¿Y tú Pepito por qué no viniste?. Bueeeno, vale, aceptamos barco.
Con puntualidad española la House Band (por decirlo de alguna manera) sube al escenario e interpreta un standard, para ir abriendo boca. Casi todos son viejos conocidos del panorama jazzístico patrio, digo catalán, y que tienen la solvencia de acompañar a cualquier figura como si llevaran con ella toda la vida. La propia Carla Cook comenta que tocó con Albert Bover por primera vez en el 97 pero que al bajista hace cuatro días que lo conoce!!. En el repertorio hay temas de Duke Ellington, algunos poco conocidos como “Tulip or Turnip”. Su rendición ante el Duque es manifiesta y no pierde ocasión de recordarlo, así como otras influencias no sólo del jazz sino también del soul y la motown con la que creció. Recordemos que la chica es de Detroit. Gusta a la señorita Carla de usar y abusar del scat, sin miedo, y también le gusta darle a la sin hueso y además de introducir adecuadamente el tema a interpretar rememora su juventud y sus raíces. No se percata de que está delante del país del Relaxing Café con Leche pero más o menos se hace entender y las historias son bienvenidas. De nuevo Isabel recuerda lo que contó sobre uno de sus ídolos y se ha documentado: “se enteró de que Eddie Jefferson venía a tocar a la ciudad, así que con el consentimiento de sus padres fue a verlo tocar un sábado. Pero la noche anterior, fue asesinado a tiros en Baker's Keyboard Lounge (un club de jazz de Detroit, Chicago construido en los años 30 que ha acogido a lo largo de su historia a famosos músicos) el 8 de mayo de 1979, a la edad de 60 años. Tras el primer concierto en Detroit de una gira junto a Richie Cole, líder de la banda, abandonó el club junto a este en torno a la 1:35 de la madrugada y mientras caminaba fue tiroteado desde un coche. Un último modelo Lincoln Continental fue visto alejándose rápidamente de la escena. El conductor fue detenido poco después por la policía de Detroit e identificado como un bailarín descontento al que Jefferson había despedido en un concierto en el que habían trabajado juntos. El sospechoso fue acusado de asesinato, pero más tarde fue absuelto en un juicio en Detroit.”.
Entre Santi y yo estrujamos nuestras neuronas y casi, casi tenemos el repertorio completo. Comenzamos con “Exactly Like You”, temazo versionado por tantos, especialmente recomendable la versión de Diana Krall en directo. Seguimos con la balada “Like a Lover”, de Sergio Mendes, para continuar con el aire brasileiro, ahora en plan bossa de “Cançao do sal”, composición de la propia Carla Cook. Al mencionado tributo a Ellington de “Tulip or Turnit” le sigue el también tributo a su idolatrado Jefferson con un tema que no reconocimos pero que nos insta a descubrir con los Spotify y otros artefactos similares. A continuación “The First Time Ever I Saw Your Face”, que versionaba entre otros George Michael, y después otra composición propia, como la hermosa “Simply Natural”. Se anima a hacer cantar a la gente (con bastante éxito por cierto) en “In the Mellow Tone”, también de Ellington, para terminar finalmente en el bis con un Blues.
Poco más de un hora de concierto. Todos coincidimos en que el sonido fue especialmente bueno y que fue el mejor antídoto para el veneno de una estresante jornada de trabajo.
Fotos de Carmel-O.
P.D.: decía Carla que hacía calor. ¡Chica, tú no sabes lo que es calor!.
lunes, 12 de agosto de 2013
Lapido, Sevilla 08/08/2013
Nocturama 2013
Afortunadamente todavía nos quedan pequeños placeres por muy
poco dinero. Cómo si no se puede calificar un concierto al aire libre, en un
entorno magnifico como el Monasterio de la Cartuja, para ver a una banda
cojonuda, interpretando algunas de las más bellas composiciones del rock
patrio, con bastante público, pero sin agobios. Que lo mismo te pones en
primera fila viendo el número de pie del artista como que te sientas cinco
metros más atrás en el césped. Con una
cervecita en la mano. Con buena compañía. Buena temperatura. Todo eso, y más,
se pudo disfrutar el pasado jueves en el concierto de Lapido.
Monasterio de la Cartuja
José Ignacio Lapido: Voz, Guitarra
Víctor Sánchez: Guitarra, Voz
Paco Solana: Bajo, Voz
Raúl Bernal: Teclados, Voz
Popi González: Batería, Voz
Afortunadamente todavía nos quedan pequeños placeres por muy
poco dinero. Cómo si no se puede calificar un concierto al aire libre, en un
entorno magnifico como el Monasterio de la Cartuja, para ver a una banda
cojonuda, interpretando algunas de las más bellas composiciones del rock
patrio, con bastante público, pero sin agobios. Que lo mismo te pones en
primera fila viendo el número de pie del artista como que te sientas cinco
metros más atrás en el césped. Con una
cervecita en la mano. Con buena compañía. Buena temperatura. Todo eso, y más,
se pudo disfrutar el pasado jueves en el concierto de Lapido.
La banda. Qué banda!. Un sonido perfecto. Una ejecución
impecable. Cuando en el escenario hay al mismo tiempo una Gibson SG y una
Fender Telecaster, las notas y acordes te llegan hasta los huesos. Súmenle un
órgano Hammond y una sección batería-bajo sólida y la sensación de flotar en
rock se consigue. Si ya eres de nota y te sabes y amas las canciones del gran
Lapido, tienes que llorar sí o sí.
Debo reconocer que la última parte es asignatura pendiente.
Ir a este concierto sin haber escuchado el último disco es para que no me
hubieran dejado entrar. Pero no importa, el repertorio es amplio, las
concesiones al pasado con 091 aparecen y, en definitiva, las canciones (y la
banda) son tan buenas que el buen rato está más que garantizado. Cayeron, además
del último disco casi completo, temas de todos sus discos. Los eléctricos,
sonaron más electrizantes y los acústicos más íntimos. Lapido canta bien. La
comunicación con el público es escasa, pero se enrolla. Dice que estuvo tocando
en Sevilla por primera vez en el 82, cuando mi ídolo entonces era Naranjito.
Pues sí que ha llovido desde entonces. Es una suerte que siga ahí, al pie del
cañón, editando discos tan buenos y presentándolos en conciertos como este. Highlights, que dirían otros, de la noche: Cuando por fin, Cuando el ángel decida volver, Un cielo color vino.
Fotos de verdad, aquí:
Repertorio:
| Nadie supo decirme la verdad |
| Algo falla |
| Un día de perros |
| La ciudad que nunca existió |
| Cosas por hacer |
| 40 días en el desierto |
| Cuando por fin |
| Muy lejos de aquí |
| No hay vuelta atrás |
| Luz de ciudades en llamas |
| Nadie besa al perdedor |
| En medio de ningún lado |
| Cuando el ángel decida volver |
| La antesala del dolor |
| Lo creas o no |
| Zapatos de piel de caimán |
| --- |
| En el ángulo muerto |
| El más allá |
| La hora de los lamentos |
| El Dios de la luz eléctrica |
| --- |
| Un cielo color vino |
| Otros como yo |
miércoles, 7 de agosto de 2013
Quique Bonal + Charlie Cepeda, Sevilla 06/08/2013
XIV Noches en los Jardines del Real Alcázar
Quique Bonal: Guitarra Eléctrica, Banjo
Charlie Cepeda: Guitarra Electroacústica, Guitarra Barítona, Lap Steel
Quique Bonal: Guitarra Eléctrica, Banjo
Charlie Cepeda: Guitarra Electroacústica, Guitarra Barítona, Lap Steel
Me he propuesto cada año asistir al menos a uno de los conciertos del ciclo. Ya lo he dicho en anteriores ocasiones: es un lujo poder
disfrutar de un concierto en un entorno espectacular como son los Jardines del
Real Alcázar a un precio tan popular como 5€. Si además la temperatura es de
unos maravillosos 25ºC…¿qué más se puede pedir?. Buena compañía, por supuesto, y
ayer la tuve. Hay que felicitar a la organización (Actidea) y a quien
corresponda por mantener esta oferta cultural año tras año, verano tras verano,
con un nivel más que aceptable y con una respuesta de público espectacular (95%
de aforo vendido hasta la fecha, en 7 semanas de conciertos diarios).
Aunque en el programa hay música de todo tipo, al final la
cabra tira al monte y lo que busco suele ser guitarra. Con ese impulso, un acto
brilla con luz propia: la colaboración de dos grandes guitarristas locales como
Quique Bonal y Charlie Cepeda. Para quienes no los conozcan, decir al menos que
el primero fue quien ocupó el puesto de Lolo Ortega en la Caledonia cuando éste
se fue a grabar con Kiko Veneno y el segundo es, precisamente, gregario de Kiko
Veneno y guitarrista espectacular desde chinorri. Es un matrimonio de conveniencia,
todo hay que decirlo. Grandísimos guitarristas, especialistas en blues, pero
que han buscado hacer un programa atractivo con un pretencioso recorrido por los
diferentes estilos guitarrísticos de la música norteamericana en el siglo XX. Esto
los lleva a tocar estilos e instrumentos que no son su fuerte pero que, con su
buen hacer, y tirando de clásicos inmortales, cubren el expediente con nota.
Encuentra en la siguiente sopa de letras 8 estilos 8 que se
pudieron escuchar anoche en el concierto.
Lo de introducir las canciones y dirigirse a la audiencia
tampoco es lo suyo. Pero bueno, lo importante son las guitarras. Las “cuerdas
pulsadas” como decía el programa. Entre ellos hay buen rollo y, a veces,
aparecía el feeling (o duende, que diríamos aquí). El programa es lo
suficientemente variado (y breve) como para que el concierto pase en un
suspiro. Nos ha permitido escuchar instrumentos tan maravillosos como el banjo
o la lap steel y nos lo hemos pasado bien (sobre todo los guiris). El año que
viene, más.
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