miércoles, 30 de octubre de 2013

All La Glory + Friends + Relatives, Sevilla 25/10/2013

Sala Malandar
+ Orion

Juano Azagra: Voz, Guitarras
Pilar Angulo: Voz, Guitarra
Israel Diezma: Guitarra, Lap Steel, Voz
Miguel Rivera: Bajo, Voz
Goyo: Batería

Lo del viernes pasado fue muy emocionante. Tener la oportunidad de escuchar en directo, íntegro, una obra maestra como After the Gold Rush, de la mano de un grupo con la solvencia y calidad de All La Glory, es un LUJO con mayúsculas.


Gran ambiente en la Malandar. ¿8 pavos la entrada + CD?...un regalo. En el escenario hay guitarras acústicas, eléctricas, de doce cuerdas, bajo, batería. Después veremos violines, violonchelos, armónicas, teclados. Ya con los primeros acordes de Tell Me Why queda muy claro que aquello va a ser diferente, muy especial, espectacular. Ahí estamos el Carrascus, la Lu, el Koloke, el Paco, y yo...flipando.


¡Cómo suena!...¡Cómo tocan!...las canciones son las mismas que tenemos quemadas de tanto escucharlas pero ellos las hacen suyas, les dan un vuelco, manteniendo toda su belleza intacta. El subidón de la entrada se aplaca un poco con After the Gold Rush y Only Love Can Break Your Heart hasta que Southern Man nos hace creer si cerramos los ojos que estamos frente a los mismísimos Crazy Horse. Lo que hacen después con Oh, Lonesome Me y Birds no tiene nombre y ¡cómo cantaron I Believe in You!. Las erizadas capilares fueron continuas durante la escasa hora que les llevó interpretar el disco porque, sí, lamentablemente el After the Gold Rush es muy cortito.


Y tras la fiesta de Cripple Creek Ferry, qué mejor forma de bordar la noche que con una concesión tocando Don't Cry No Tears como bis. Maravilloso. ¿Para cuando lo mismo con el Zuma, o el Harvest, o el Trans si os da la gana?. Enhorabuena chavales.


domingo, 22 de septiembre de 2013

Steve Vai, Sevilla 14/09/2013

Sala Custom

Steve Vai: Guitarra, Voz
Philip Bynoe: Bajo
Dave Weiner: Guitarra, Teclados
Jeremy Colson: Batería

Steve Vai. El Alquimista de la Guitarra lo llaman unos. La Diva de la Guitarra lo llaman otros. Desde luego fue un sorpresón la noticia de que venía a la Custom y también que se podían comprar las entradas al módico precio de 30€. Después la agradable sorpresa se volvió decepción cuando al ir a sacar las entradas ya estaban a 40€. No respetaron el plazo de la oferta. O al menos no quedó claro cuál era ese plazo y por más que me quejé no sirvió de nada. No sé si el despropósito fue de la distribuidora de entradas o de la propia sala pero bueno, da igual, eso fue en verano y ya en septiembre lo había superado.


El señor Vai está presentando su último disco, The Story of Light (2012) donde lleva un paso más allá su megalomanía virtuoso-guitarrera, así que al menos la primera parte del concierto se centra en este disco. El concierto va a ser largo, muy largo, aunque esto yo al menos no lo sabía. Bromea el propio Vai con que nos esperan seis horas de show. ¿Bromear Steve Vai?...pues sí, está mucho más simpático de lo que yo podía esperar. Nunca había estado antes en un concierto suyo, salvo en aquella ocasión de las Leyendas de la Guitarra en el 91, pero mi amigo Iván asegura que tampoco él lo había visto así y ya ha estado en dos conciertos de anteriores giras. Será la edad. Pronto empieza a enseñar sus fuegos artificiales, con una guitarra con leds en el mástil, aunque eso no sería nada para lo que nos esperaba. La banda es contundente, sobre todo el bajista y el batería que dan hasta miedo, y lleva con ellos un montón de años por lo que el entendimiento es total. Puedo confirmar que Steve Vai se folla hace el amor a su guitarra en el escenario. De todas formas el show está muy ensayado y hay poco margen para la improvisación, aunque alguna cosa hay, como se verá más adelante.


El setlist es el mismo durante toda la gira. Hacia la hora de concierto arranca con los temas más reconocidos del Passion and Warfare (1990), probablemente su disco más exitoso, por lo que la gente se anima bastante, para pasar de inmediato a la intimidad y bajón de ritmo de un set acústico que, personalmente, me resulto de lo más interesante del concierto. Steve Vai canta regular pero ha perdido la vergüenza y se atreve hasta a hacer scat. Está sentado en el escenario y usa una guitarra acústica. Tras una magistral versión de Sisters, llega, señoras y señores, el Steve Vai-Jeremy Colson Late Show. Pensé que ya lo había visto todo en un concierto pero el artilugio que lleva colgado Colson, una batería portátil, con más luces que una calle de Las Vegas y una calavera parlanchina…eso fue demasiado. ¿Demasiado digo?...no, después llegó algo mejor. Pues bueno, entre más artificios y divertidos diálogos entre ellos pasamos al inevitable y brutal Drum Solo para enfilar ya la recta final.


Entre bambalinas se vislumbran alocados movimientos de láser. Jeremy Colson está terminando su solo cuando un ser del espacio exterior arriba al escenario entre penumbras y humo. Ver foto adjunta porque es cansado de describir. La guitarra es la de la portada del disco homónimo al tema que está tocando: The Ultra Zone. La puesta en escena eleva el sólo de guitarra hasta la estratosfera. Literalmente. Tras la parafernalia, el más que justificado homenaje a uno de sus maestros Frank Zappa. Este tema es una pasada y además lo introduce con unos pasajes musicales que evocan tremendamente a Inca Roads. Y también de Zappa ha aprendido el señor Vai lo que viene a continuación. Audience Partcipation o, como lo llaman en su foro, Build Me a Song. Se trata de que sube al escenario a dos chicas, monas a ser posible, y las anima a improvisar melodías que ellos siguen, reestructuran, acoplan y...tachán!...una nueva canción en exclusiva. Parte es real y parte es preparado, claro. Las chicas que subieron, con todos mis respetos, no fueron la mejor elección. Entre una que fue a las mismas clases de inglés que la Ana Botella y la otra que no tenía muchas dotes de improvisación pues, el experimento salió sólo aprobado.


Tras el entretenimiento, la ineludible, preciosa, magnífica...For the Love of God. Hubo una pildorita más, en forma de bis, con la también magnífica Taurus Bulva. Steve Vai sólo en el escenario, agradece la asistencia al público mientras suena de fondo nada menos que el Hallelujah versión Jeff Buckley. Los pelos de punta. Han sido 2h 45m de concierto. Bien por Vai.

Setlist:
Intro
Racing the World
Velorum
Building the Church
Tender Surrender
Gravity Storm
Dave Weiner Solo
Weeping China Doll
Answers
The Animal
Whispering a Prayer
The Audience Is Listening
The Moon and I (Intro)
---Tema nuevo?---
Rescue Me or Bury me
Sisters
Treasure Island
Salamanders In the Sun
Fire Garden Suite: Pusa Road
Jeremy Colson Solo
The Ultra Zone
Intro/Frank
Composición Improvisada
For the Love of God
---
Fire Garden Suite: Taurus Bulva

lunes, 16 de septiembre de 2013

Carla Cook, Sevilla 10/09/2013

48 Noches. Cultura abierta en la UNIA
Monasterio de la Cartuja

Carla Cook: Voz
Albert Bover: Piano
Ignasi González: Contrabajo
Jo Krause: Batería

“Llegué a casa de trabajar y el teléfono me reservaba un plan inesperado. En un par de horas, Carla Cook, vocalista de jazz, daba un concierto en el Monasterio de la Cartuja. Ni conocía a Carla Cook ni suelo escuchar música jazz pero sí he disfrutado de más de una noche de verano en ese marco incomparable. Eso, unido a buena compañía y a la confianza en el olfato bien adiestrado del convocante hizo fácil la decisión: me apunto. “.Así es Isabel. Los jardines del Monasterio de la Cartuja es uno de esos lugares maravillosos que hay en Sevilla donde se puede disfrutar de un concierto. Si además la temperatura es buena, el sonido perfecto y la compañía magnífica…¿qué más se puede pedir?. ¡Ah, sí!, que sea baratito. Pues venga, barato no, gratis. ¡Y que el concierto sea bueno!. Hombre, no es una primera figura, pero la chica canta como los ángeles y la banda suena impecable. ¡Venga, pide más!. ¿Y tú Pepito por qué no viniste?. Bueeeno, vale, aceptamos barco.


 Con puntualidad española la House Band (por decirlo de alguna manera) sube al escenario e interpreta un standard, para ir abriendo boca. Casi todos son viejos conocidos del panorama jazzístico patrio, digo catalán, y que tienen la solvencia de acompañar a cualquier figura como si llevaran con ella toda la vida. La propia Carla Cook comenta que tocó con Albert Bover por primera vez en el 97 pero que al bajista hace cuatro días que lo conoce!!. En el repertorio hay temas de Duke Ellington, algunos poco conocidos como “Tulip or Turnip”. Su rendición ante el Duque es manifiesta y no pierde ocasión de recordarlo, así como otras influencias no sólo del jazz sino también del soul y la motown con la que creció. Recordemos que la chica es de Detroit. Gusta a la señorita Carla de usar y abusar del scat, sin miedo, y también le gusta darle a la sin hueso y además de introducir adecuadamente el tema a interpretar rememora su juventud y sus raíces. No se percata de que está delante del país del Relaxing Café con Leche pero más o menos se hace entender y las historias son bienvenidas. De nuevo Isabel recuerda lo que contó sobre uno de sus ídolos y se ha documentado: “se enteró de que Eddie Jefferson venía a tocar a la ciudad, así que con el consentimiento de sus padres fue a verlo tocar un sábado. Pero la noche anterior, fue asesinado a tiros en Baker's Keyboard Lounge (un club de jazz de Detroit, Chicago construido en los años 30 que ha acogido a lo largo de su historia a famosos músicos) el 8 de mayo de 1979, a la edad de 60 años. Tras el primer concierto en Detroit de una gira junto a Richie Cole, líder de la banda, abandonó el club junto a este en torno a la 1:35 de la madrugada y mientras caminaba fue tiroteado desde un coche. Un último modelo Lincoln Continental fue visto alejándose rápidamente de la escena. El conductor fue detenido poco después por la policía de Detroit e identificado como un bailarín descontento al que Jefferson había despedido en un concierto en el que habían trabajado juntos. El sospechoso fue acusado de asesinato, pero más tarde fue absuelto en un juicio en Detroit.”.


 Entre Santi y yo estrujamos nuestras neuronas y casi, casi tenemos el repertorio completo. Comenzamos con “Exactly Like You”, temazo versionado por tantos, especialmente recomendable la versión de Diana Krall en directo. Seguimos con la balada “Like a Lover”, de Sergio Mendes, para continuar con el aire brasileiro, ahora en plan bossa de “Cançao do sal”, composición de la propia Carla Cook. Al mencionado tributo a Ellington de “Tulip or Turnit” le sigue el también tributo a su idolatrado Jefferson con un tema que no reconocimos pero que nos insta a descubrir con los Spotify y otros artefactos similares. A continuación “The First Time Ever I Saw Your Face”, que versionaba entre otros George Michael, y después otra composición propia, como la hermosa “Simply Natural”. Se anima a hacer cantar a la gente (con bastante éxito por cierto) en “In the Mellow Tone”, también de Ellington, para terminar finalmente en el bis con un Blues.


 Poco más de un hora de concierto. Todos coincidimos en que el sonido fue especialmente bueno y que fue el mejor antídoto para el veneno de una estresante jornada de trabajo.

 Fotos de Carmel-O.

P.D.: decía Carla que hacía calor. ¡Chica, tú no sabes lo que es calor!.

lunes, 12 de agosto de 2013

Lapido, Sevilla 08/08/2013

Nocturama 2013
Monasterio de la Cartuja

José Ignacio Lapido: Voz, Guitarra
Víctor Sánchez: Guitarra, Voz
Paco Solana: Bajo, Voz
Raúl Bernal: Teclados, Voz
Popi González: Batería, Voz

Afortunadamente todavía nos quedan pequeños placeres por muy poco dinero. Cómo si no se puede calificar un concierto al aire libre, en un entorno magnifico como el Monasterio de la Cartuja, para ver a una banda cojonuda, interpretando algunas de las más bellas composiciones del rock patrio, con bastante público, pero sin agobios. Que lo mismo te pones en primera fila viendo el número de pie del artista como que te sientas cinco metros más atrás en el césped.  Con una cervecita en la mano. Con buena compañía. Buena temperatura. Todo eso, y más, se pudo disfrutar el pasado jueves en el concierto de Lapido.


La banda. Qué banda!. Un sonido perfecto. Una ejecución impecable. Cuando en el escenario hay al mismo tiempo una Gibson SG y una Fender Telecaster, las notas y acordes te llegan hasta los huesos. Súmenle un órgano Hammond y una sección batería-bajo sólida y la sensación de flotar en rock se consigue. Si ya eres de nota y te sabes y amas las canciones del gran Lapido, tienes que llorar sí o sí.


Debo reconocer que la última parte es asignatura pendiente. Ir a este concierto sin haber escuchado el último disco es para que no me hubieran dejado entrar. Pero no importa, el repertorio es amplio, las concesiones al pasado con 091 aparecen y, en definitiva, las canciones (y la banda) son tan buenas que el buen rato está más que garantizado. Cayeron, además del último disco casi completo, temas de todos sus discos. Los eléctricos, sonaron más electrizantes y los acústicos más íntimos. Lapido canta bien. La comunicación con el público es escasa, pero se enrolla. Dice que estuvo tocando en Sevilla por primera vez en el 82, cuando mi ídolo entonces era Naranjito. Pues sí que ha llovido desde entonces. Es una suerte que siga ahí, al pie del cañón, editando discos tan buenos y presentándolos en conciertos como este. Highlights, que dirían otros, de la noche: Cuando por fin, Cuando el ángel decida volver, Un cielo color vino.

Fotos de verdad, aquí:

Repertorio:
Nadie supo decirme la verdad
Algo falla
Un día de perros
La ciudad que nunca existió
Cosas por hacer
40 días en el desierto
Cuando por fin
Muy lejos de aquí
No hay vuelta atrás
Luz de ciudades en llamas
Nadie besa al perdedor
En medio de ningún lado
Cuando el ángel decida volver
La antesala del dolor
Lo creas o no
Zapatos de piel de caimán
---
En el ángulo muerto
El más allá
La hora de los lamentos
El Dios de la luz eléctrica
---
Un cielo color vino
Otros como yo


miércoles, 7 de agosto de 2013

Quique Bonal + Charlie Cepeda, Sevilla 06/08/2013

XIV Noches en los Jardines del Real Alcázar

Quique Bonal: Guitarra Eléctrica, Banjo
Charlie Cepeda: Guitarra Electroacústica, Guitarra Barítona, Lap Steel

Me he propuesto cada año asistir al menos a uno de los conciertos del ciclo. Ya lo he dicho en anteriores ocasiones: es un lujo poder disfrutar de un concierto en un entorno espectacular como son los Jardines del Real Alcázar a un precio tan popular como 5€. Si además la temperatura es de unos maravillosos 25ºC…¿qué más se puede pedir?. Buena compañía, por supuesto, y ayer la tuve. Hay que felicitar a la organización (Actidea) y a quien corresponda por mantener esta oferta cultural año tras año, verano tras verano, con un nivel más que aceptable y con una respuesta de público espectacular (95% de aforo vendido hasta la fecha, en 7 semanas de conciertos diarios).


Aunque en el programa hay música de todo tipo, al final la cabra tira al monte y lo que busco suele ser guitarra. Con ese impulso, un acto brilla con luz propia: la colaboración de dos grandes guitarristas locales como Quique Bonal y Charlie Cepeda. Para quienes no los conozcan, decir al menos que el primero fue quien ocupó el puesto de Lolo Ortega en la Caledonia cuando éste se fue a grabar con Kiko Veneno y el segundo es, precisamente, gregario de Kiko Veneno y guitarrista espectacular desde chinorri. Es un matrimonio de conveniencia, todo hay que decirlo. Grandísimos guitarristas, especialistas en blues, pero que han buscado hacer un programa atractivo con un pretencioso recorrido por los diferentes estilos guitarrísticos de la música norteamericana en el siglo XX. Esto los lleva a tocar estilos e instrumentos que no son su fuerte pero que, con su buen hacer, y tirando de clásicos inmortales, cubren el expediente con nota.

Encuentra en la siguiente sopa de letras 8 estilos 8 que se pudieron escuchar anoche en el concierto.


Lo de introducir las canciones y dirigirse a la audiencia tampoco es lo suyo. Pero bueno, lo importante son las guitarras. Las “cuerdas pulsadas” como decía el programa. Entre ellos hay buen rollo y, a veces, aparecía el feeling (o duende, que diríamos aquí). El programa es lo suficientemente variado (y breve) como para que el concierto pase en un suspiro. Nos ha permitido escuchar instrumentos tan maravillosos como el banjo o la lap steel y nos lo hemos pasado bien (sobre todo los guiris). El año que viene, más.



viernes, 14 de junio de 2013

Mañana, Sevilla 07/06/2013

Sala Luxuria

Cristóbal Colom: Voz, Guitarra
Julio López: Guitarra
Fran Rosado: Teclados
Juanjo Alcázar: Bajo
Jorge Mesa: Bateria
+ amigos

“Mañana toca Mañana con Cristóbal Colom”. La verdad es que el nombre del grupo y de su alma máter dan mucho juego. Pues no mañana, sino el sábado pasado se despidieron con un conciertazo en la Sala Luxuria (anterior Malandar) en un ambiente festivo, nostálgico, entre amigos encima y delante del escenario. De "hasta aquí llegamos y vamos a celebrarlo", vaya. Y es que después de dos discos el proyecto toca a su fin. Las razones parecen ser que Cristóbal se marcha a Madrid en busca de aventuras y el resto de miembros del grupo se quedan aquí con sus curros, sus familias, sus ambientes.


Debo confesar que si no es porque en sus filas está mi amigo Juanjo al bajo a quien conozco desde 1º de BUP difícilmente me hubiera acercado a este grupo. Pero su presencia en él me hizo despertar la curiosidad y seguí de cerca por facebook la grabación de su segundo disco (Se acabó la rabia, 2012)  y lo escuché bastante durante un tiempo. Son buenos. Las canciones son buenas. Y el directo mejor. Durante hora y media creo que tocaron íntegramente su repertorio. Canciones muy personales creadas por un tipo muy pintoresco como Cristóbal Colom, buenos instrumentistas que acompañaban con su buen hacer la voz y eventual guitarra del líder y arreglos curiosos. Todos tienen barba. En el patio, escaso público, imagino que casi todos amigos, pero algunos fans totales que cantaban las canciones con emoción. Durante la segunda parte del concierto subieron además antiguos componentes y amigos, como el cantante de Los News. Hubo confeti, vino, flores doradas y para finalizar y como guinda una versionaca de Don’t Cry No Tears que volvió a recordarme que NO iré a ver a Neil Young & Crazy Horse en su más que probable última gira juntos.


Despedida perfecta. No llores por Mañana. Estuvo bien mientras duró.



Repertorio:
Unas copas de rencor
Funeral
Si esperas a Godot
El vendaval
Cataratas
Vals de la autoayuda
Desiste
Cenizas por errores
La pena máxima
Remedio #2
Se acabó la rabia
El fuego en casa
Tres deseos
Río abajo
Cortadura
---
Tu cara en una nube
Atardeceres
Historias de Mabase
Buena suerte
El momento en que perdí
Don't cry no tears

Nota al margen: éste hace mi concierto número 250 desde que tengo memoria y/o registro. 

jueves, 30 de mayo de 2013

Glenn Hughes, Sevilla 28/05/2013

Sala Custom

Glenn Hughes: Voz, Bajo
Matt Filippini: Guitarra
Alessandro Del Vecchio: Teclados, Voz
Markus Kullmann: Batería

Antes de empezar el concierto, por los altavoces de la sala no para de sonar Neil Young & Crazy Horse. Esto me hace recordar que: 1-Tal y como está de mierda este país, es imposible que alguien se la juegue trayendo a Mr. Young y sus secuaces; 2-Que le tengo envidia cochina (sí, sí, cochina, no sana) al gran Joserra.

Glenn Hughes. Un tío simpático. Dicen que hace tres años se prestó a firmarte los gayumbos, si se lo pedías. Esta vez, según dice él mismo en facebook tenía prisa. Estuvo todo el concierto acordándose de sus amigos. De los que están y de los que ya no están. Incluso pareció que echaba de menos al mismísimo Blackmore. Hombre, con Matt Filippini en su lugar, hay que entenderlo (su solo de guitarra en Burn fue de aficionado)


Pues eso. Que se presentó en la semi-vacía Sala Custom flanqueado por la Matt Filippini Band, que son el propio Filippini a la guitarra, Alessandro del Vecchio a los teclados y voz (una vez finalizado el rodaje del Hobbit) y un animalaco de nombre Markus Kullmann a la batería.


Hughes tiene 61 años y parece sacado de un museo de cera. En la voz hay gato seguro, porque es imposible que con esa edad alcance esos registros. Pero quien tuvo, retuvo y lo cierto es que el tío está en forma, en la voz, tocando el bajo, moviéndose por el escenario. Es un tío simpático (¿lo he dicho ya?), y no para de hacerle guiños a la gente en las primeras (y únicas) filas, de decirnos cuánto nos quiere y cómo de feliz está de tocar aquí para nosotros. El tío además parece sincero, pues confiesa que no lo hace sólo por nosotros sino para él mismo, para sentirse vivo. En el repertorio, como era de esperar abundan los temas de la época Mark III y Mark IV. El arranque es brutal, desde Stormbringer hasta Sail Away. Visita a los primeros tiempos de Trapeze,  pesados devaneos soul en Mistreated, un gran tributo a su mentor Steve Wonder, recuerdos para su etapa con Tommy Bolin, el inevitable solo de batería...y de bajo. Ya en el bis, por fin un tema fuera de todo este revival y el inevitable, imprescindible, esperado y deseado Burn. ¡Cómo debió ser ver a Hughes en el año 74 con los Purple!.



Un concierto corto, pero aceptable, que es martes y mañana hay que madrugar:

Setlist:
Stormbringer
Might Just Take Your Life
Sail Away
Black Cloud
Mistreated
Superstition
Gettin'  Tighter
You Keep on Moving
---
Soul Mover
Burn