domingo, 26 de julio de 2015

Bob Dylan and his Band, Córdoba 09/07/2015

35 Festival de la Guitarra de Córdoba
Teatro de la Axerquía

Bob Dylan: Voz, Piano, Armónica
Stu Kimball: Guitarra, Maracas
Charlie Sexton: Guitarra
Tony Garnier: Bajo
George Receli: Batería
Donnie Herron: Steel, Banjo, Violín

Cuando apenas me decido en ir a verlo básicamente con la idea de despedirme de él (seamos conscientes, 74 años, el never ending tour acabará algún día), va y se despacha con el mejor concierto que podía haber soñado. Y no precisamente por el setlist (Tempest por un tubo), sino por su voz, su impecable banda, el recinto, la compañía. Es la cuarta vez que lo veo y desde luego ha sido la mejor de todas.


Después de leer las crónicas de los amiguetes, uno se queda sin fuerzas para escribir algo más, así que las enlazo para que quien no haya llegado a ellas las disfrute. Aquí y aquí. Yo me voy a limitar a hablar de sensaciones. Sensaciones como romper a llorar cuando él pisa el escenario. Me ha pasado con otros en muy pocas ocasiones y el otro día en Córdoba fue una de ellas. No se puede contener la emoción de verle a él, in person, preparado para tocar para mi, porque así se siente, que toca en exclusiva para ti.


Sensaciones como vivir un momento inédito, cuando esa pieza que tanto te gusta y tan bien conoces te la cambia, te la reinterpreta, te la reconstruye de una forma que, que, supera a la original. Sé que es una aberración decir eso de "Tangled Up in Blue", pero así lo siento por ejemplo con "Things Have Changed". Sensaciones como ver a una banda impresionante, donde cada músico sabe que está ahí por y para él, pero que no le impide desarrollar su propia personalidad y darle a cada tema su aportación, su pequeño toque. No sé cómo ensaya y prepara Dylan su repertorio pero estoy seguro de que en todas las piezas hay algo de cada uno de sus músicos y eso se ve cuando los observas tocar. Al mismo tiempo de forma autómata y al mismo tiempo diciendo aquí estoy yo. Cuando el magnetismo de Dylan me daba una tregua, volvía los ojos hacia Sexton, Herron o Receli y, literalmente se me caía la baba.


Hola, soy Bob Dylan y vengo de vuelta de todo...sólo me queda que me den por culo y montar en globo. Cómo si no, siendo un mediocre pianista me permito imponer mis teclas sobre tan impresionante banda...y queda bien. Y ahora cojo mi armónica y me marco un solo de cojones. Impresionante. Dylan es mucho más Dylan de lo que creía, o recordaba. Y su voz, aquello de lo que todo el mundo despotrica, nos da una lección de lo que la sabiduría puede hacer con ella después de 74 años.


Sí señor, el puto amo.

Primera Parte:
Things Have Changed
She Belongs to Me
Beyond Here Lies Nothin'
Workingman's Blues #2
Duquesne Whistle
Waiting for You
Pay in Blood
Full Moon and Empty Arms
Tangled Up in Blue

Segunda Parte:
High Water (for Charley Patton)
Simple Twist of Fate
Early Roman Kings
Forgetful Heart
Spirit on the Water
Scarlet Town
Soon After Midnight
Long and Wasted Years
I'm a Fool to Want You

Bis:
Blogin' in the Wind
Love Sick

domingo, 19 de julio de 2015

Brad Mehldau, Sevilla 08/06/2015

Teatro Lope de Vega

Brad Mehldau: Piano

Es muy chocante lo del Lope de vega y el adelanto y puesta a la venta de entradas con casi un año de antelación. No es de extrañar entonces que pocos meses después se caigan artistas del cartel (Joshua Redman) y otros cambien de fecha (Brad Mehldau) con los consiguientes gastos de gestión que conlleva a la organización. Puedo entender que con ello quieran asegurarse el lleno pero apenas lo consiguen. Creo que sería más eficaz una buena publicidad del programa. En fin, al menos es una anual cita obligada y como digo siempre: "...y que no falte".


Brad Mehldau es un crack a cualquier hora que se levante. Lo he visto en tres ocasiones anteriores, nunca solo, y siempre es de los que come y deja comer, ya sea con sus gregarios en su formato trío o ya sea como segundo de cartel a dúo con algún que otro grande. Por eso me atraía mucho la idea de verlo sólo ante al piano, sin más compañeros donde apoyarse para resguardarse de la audiencia, descansar o para desviar la atención. Pero, ¿cómo será?...¿aburrirá?...¿será capaz de hacer un concierto largo?...¿se apoyará en las versiones para mantener la atención del público?. Lo cierto es que hubo de todo lo anterior pero superó mis expectativas en muchos sentidos.

Brad Mehldau es un improvisador nato. Desde luego no es un concierto improvisado en el sentido de que los temas, suyos o ajenos, están ahí y tienen su melodía y su estructura pero, una vez lanzado el guante sus dos manos son un torbellino con las teclas deconstruyendo y construyendo el tema, escuchándose tocar a la vez que toca y pensando hacia dónde va el siguiente giro, la siguiente vuelta de tuerca a lo que está creando, rompiendo o acelerando el ritmo según le dé. Con su mano izquierda crea la atmósfera, un auténtico muro de sonido sin tregua, y con la derecha pega las pinceladas necesarias para que la composición tenga su razón de ser. Eso cuando no le da por cambiar los papeles de cada manopla, a menudo sin que te des cuenta ni des crédito a cómo lo ha hecho.


En el concierto alternan interpretaciones de cinco o seis minutos con suites que alcanzan hasta los veinticinco minutos. Aparecen conocidos como los Beatles (The Fool on the Hill, And I Love Her) o Dylan (Don't Think Twice, It's Alright), pero sobre todo se explaya con sus propios temas en los que no tiene que rendir cuentas a nadie, ni siquiera a sí mismo. El concierto pasa volando, y es que nos tiene hipnotizados. A pesar de estar en el gallinero, no puedes quitar los ojos de sus manos y el sonido te envuelve, te atrapa. Ha pasado poco más o menos una hora y cuarto y se despide. Habrá un bis, claro, pero los conciertos de jazz en el Lope de vega suelen ser cortitos. El bis es precisamente el tema que menciono de Dylan y la audiencia lo celebra. No está mal para acabar un gran concierto. Todos sabemos que Mehldau es un poco malajote por lo que no le recrimino que ni siquiera dirija unas palabras y que se despida sin más pero, atención, sale de nuevo a tocar. Qué sorpresón que nos regale unos diez minutos más de un tema que no reconozco que que me sonó clasicote. Gracias Brad. Te lo agradezco, hasta pronto. Aplausos y....sale de nuevo. No puedo dar crédito. ¿Le ha pasado algo?...¿es este concierto especial para él?...ni lo sé ni me importa. El caso es que otra vez se sienta al piano y nos brinda otra suite de casi quince minutos. Estamos de enhorabuena, pero todo llega a su fin. Ha sido una gran velada.

Salgo al kioskillo donde venden discos de BM. Alguno no está mal de precio y pico. En otras ocasiones, en este mismo recinto, los artistas salen y alternan con los que se han quedado rezagados ojeando los discos. ¿Será posible que la noche sea redonda y asome el Brad?. ¿Qué creéis que pasó?.

sábado, 11 de abril de 2015

The Jayhawks, Sevilla 08/04/2015

Teatro Quintero

Gary Louris: Voz, Guitarra, Armónica
Marc Perlman: Bajo
Tim O'Reagan: Batería, Voz
Karen Grotberg: Teclados, Voz
Kraig Johnson: Guitarra, Teclados
John Jackson: Guitarra, Violín, Mandolina

No sé por qué carajotada no fui a verlos al Territorios 2009, así que esta vez no me los podía perder. Y a punto estuve de hacerlo porque, sí, compré la última entrada que estaba a la venta. Lo juro.

Tras ver fugazmente la exposición de Cita en Sevilla porque la verdad, no tiene mucho que ver, y encontrarme con los primeros amiguetes calentando laringe con las cervecitas del Salvador, arribamos puntuales al Teatro Quintero, que no conocía, pero que es la mar de cómodo y acogedor, aunque la decoración es un poco simplona. Nos pilló el inicio del concierto, con retraso, cuando aun andábamos por el hall tomando otras cervezas, pero el amigo Louris ya nos estaba llamando diciendo que lo íbamos a querer. Desde ahí en adelante de verdad que los quisimos, disfrutando de tan buenas canciones, tan buen sonido, visibilidad y en tan buena compañía.


Con seis músicos en el escenario el sonido te envuelve totalmente. Cierras los ojos y por momentos puedes pensar que estás viendo a los Byrds, a Buffalo Springfield, a Tom Petty. ¡Cuánto debe Waiting a Southern Man, o Tailspin a My Back Pages!. Gary Louris está muy vinculado a este sur, ya lo sabemos, así que no deja de acordarse del Puerto de Santa María, de Córdoba. "Where have all my friends gone...they're all in Seville", canta Louris en Blue. Y qué bien canta también el batera Tim. El dueto que se marcó con Louris en Ain't No End fue una delicia, y no la ultima, pues también se marcó en solitario varios temazos. Louris nos anima a cantar con ellos esa canción que sabe que todos nos sabemos. Sí, vale, será de las más comerciales, pero el estribillo es una gozada cantarlo junto a la banda. Hablo, claro está, de Save It for a Rainy Day.


Con poco más de una hora de concierto se despiden para volver con los bises. Muy corto, ¿no?. La verdad es que el concierto ha pasado volando. Señal de que lo hemos disfrutado mucho. La vuelta es con All the Right Reasons y Big Star, previo pachangueo de vacile, como dice el amigo Carrascus. Todo parece indicar que va a haber un bis largo pero cuando entonan Tailspin me temo lo peor, que ya se acaba el concierto. Una hora y media justa. Pero viendo el setlist que me enseñó un pollo vemos que ni Jennifer Save Me, ni Until You Came Along, ni...qué coraje...ni Sedan Delivery. Mi teoría es que tenían una hora tope para acabar, por eso de la ordenanza municipal, y como el concierto comenzó tarde (porque nos gusta llegar tarde a los sitios), pues tuvieron que recortar. Y no es que tuvieran prisa porque tras el concierto se pasaron un buen rato por el ambigú y firmaron y fotografiaron con todo el que quiso. No sé, ¿qué pensáis?.

Como ya he dicho, buen concierto y mejor compañía.


Setlist de verdad:
I'm Gonna Make You Love Me
Sixteen Down
Angelyne
Take Me with You
Stumbling Through the Dark
Somewhere in Ohio
Ain`t No End
Save It for a Rainy Day
Tampa to Tulsa
Waiting for the Sun
Smile
Settled Down Like Rain
Trouble
Baby, Baby, Baby
Blue
Two Hearts
I'd Run Away
---
[Pachangueo: The Beat Goes On/Everybody Wants to Rule the World/The Joker]
All the Right Reasons
Big Star
Tailspin

lunes, 1 de diciembre de 2014

Quique González & Lapido, Sevilla 29/11/2014

Auditorio Al-Ándalus, FIBES

Quique González: Voz, Guitarra, Armónica
José Ignacio Lapido: Voz, Guitarra
Víctor Sánchez: Guitarra, Voz
Pepo López: Guitarra, Voz
Ricky Falkner: Bajo, Voz
Raúl Bernal: Teclados, Hammond, Voz
Edu Olmedo: Batería


Torroja y Bosé. Serrat y Sabina. González y Lapido. Definitivamente no hablamos de lo mismo. Esto no es una oportunidad comercial, ni una forma de volver al candelero, ni una escusa para sacar disco en directo, esto básicamente es la unión natural en un escenario de dos tipos que escriben unas canciones maravillosas y que se profesan mutua admiración, sin pretensiones ni aspavientos. Pero no sólo van a disfrutar ellos, nosotros también, estaría bueno.


En un auditorio que no hace justicia a un final de gira como este (feo, incómodo, sonido poco más que mediocre) y con una muy buena entrada aunque sin agotar, nada más entrar vemos ya dispuestas las armas de matar: cuatro guitarras. Acústicas, Telecasters, en manos de los técnicos se ven unas Gretsch, la SG de Lapido...locas por que les entre electricidad y demostrarnos lo que valen en manos de unos músicos del copón. Porque vaya músicos. A Víctor Sánchez ya lo conozco de verlo con Lapido. Es un espectáculo, ya lo he dicho otras veces, pero es que Pepo López no le va a la zaga. Cuatro guitarras entonces, más un bajo, órgano hammond, batería, todos tienen micros para la voz...pudieramos pensar que es excesivo pero la verdad es que son tan buenos músicos, están tan ensayados, los arreglos están tan bien hechos, que lo incuestionable es que esos temas que todos conocemos y que tanto nos gustan alcanzaron unos niveles nunca visto antes, al menos por estos ojos que se han de comer los gusanos.


Con un poco de retraso subieron en fila al escenario para inmediatamente entonar el primer temazo como es "Ladridos del perro mágico". Primera erizada de vellos de la noche. La banda suena de escándalo y hasta se permiten ciertas coreografías. Le sigue otra de Quique González, y después otra de Lapido...parece claro que se van a ir alternando religiosamente. Realmente no es así pero echando balance global vemos que fueron 24 temas repartidos por autoría a partes iguales. Fifty-fifty. Yo no soy más que tú ni tú menos que yo pero parece que esa decisión salomónica responde más a una reverencia al publico que a ellos mismos. Yo soy más de Lapido que de Quique pero los habrá que serán más de Quique que de Lapido. El caso es que todos contentos a partes iguales. Lo realmente importante es como uno interpretaba las canciones del otro, haciéndola suya pero respetándola por encima de todo y sobretodo disfrutándola. Y en cualquier caso (casi) nunca uno estaba solo, sino que por lo general la práctica era intercambiar estrofas.


De la primera parte del concierto guardo momentos espectaculares. Por ejemplo el mini duelo de guitarra entre LapidoSG y Pepotelecaster en "Kid Chocolate", el rocanrol desenfrenado de "Hotel Los Ángeles", seis voces cantando a coro "En el más allá"...¿qué digo seis?, también los técnicos y por supuesto la audiencia. Y es que esa es una de las razones por las que un concierto como el del sábado se disfruta a tope. Te gustan las canciones, las adoras, te encanta cantarlas en el coche así que cómo no las vas a cantar acompañado de su autor que lo tienes delante de tus narices, vivito y coleando. Lo de los pipas canturreando los temas desde su posición es algo que vi muchas veces durante el concierto y me encantó. Pero sobre todo me encantó ver a Quique González cantando, gesticulando, saltando, tocando en plan air guitar, en el tema que cerró el set principal: "Cuando por fin".


Llega la parte de los bises. Al principio de forma intimista, con "Aunque tú no lo entiendas" a dúo entre Quique González y Raúl Bernal y después con "En el ángulo muerto", con Lapido, Bernal y Víctor Sánchez en el slide. Enésima erizada de vellos. Y luego, bueno, luego llega la muy esperada rendición a "los cero" con "Nubes con forma de pistola" y "Vidas Cruzadas". Aquí la gente ya no puede aguantarse en la butaca. Lo ha hecho durante toda la noche, por respeto al que se sienta detrás, pero ya está, ya es hora de saltar un poco en tu posición y echar los restos.


Se nos van, de nuevo, para volver otra vez (y ya nos damos cuenta que es el principio del fin) con la tremenda "Cuando el ángel decida volver". Todos la cantan y la tocan como si fuera la última vez que lo hacen en su vida. Bueno, puede que para la mitad de ellos sea así. No me cabe duda de que están pensando en ello y es palpable y se les dibuja en la cara a satisfacción y el gusto de tocar un tema así por última vez con tan magnífico acompañamiento. Todo lo bueno se acaba y lamentablemente se tienen que despedir, con tralla, como se tiene que acabar un concierto, joder. Y ahí quedo "Dónde está el dinero", suelta de perros incluida.


Han sido diez conciertos diez, que se recordarán en nuestra memoria y en la de ellos por muchísimo tiempo. Y si no, espero que al menos estén los blogs para recordarlo.

Repertorio:

Ladridos del perro mágico
La luna debajo del brazo
El carrusel abandonado
Me agarraste
Luz de ciudades en llamas
Se equivocaban contigo
Deslumbrado
Antes de morir de pena
Kid Chocolate
Hotel Los Ángeles
En el backstage
El más allá
Dallas-Memphis
En medio de ningún lado
Clase media
Algo me aleja de ti
De espaldas a la realidad
Cuando por fin
---
Aunque tú no lo entiendas
En el ángulo muerto
Nubes con forma de pistola
Vidas cruzadas
---
Cuando el ángel decida volver
¿Dónde está el dinero?

domingo, 16 de noviembre de 2014

Jack DeJohnette Trio, Sevilla 08/11/2014

Teatro Central
Jazz en Noviembre

Jack DeJohnette: Batería, Piano
Ravi Coltrane: Saxo Tenor, Saxo Soprano
Matthew Garrison: Bajo, efectos


No me extraña que el teatro estuviera lleno. El currículum de Jack DeJohnette podría tener más páginas que el de algún médico que conozco. Miles Davis, Keith Jarret, Charles Lloyd, Sonny Rollins, Joe Henderson, Pat Metheny. Interminable la lista. Está claro que este hombre es un fuera de serie en un instrumento tan poco agradecido como la batería y que su sólo nombre en los créditos del CD de cualquier artista hace que éste suba muchos enteros. Por ello no podía dejar pasar la ocasión no sólo de verlo de nuevo sino además liderando su propio trío y presentándonos sus propias composiciones. En los saxos está Ravi Coltrane, hijo del saxofonista John Coltrane, y en el bajo Matthew Garrison, hijo del bajista Jimmy Garrison, que tocó con John Coltrane. Ambos apadrinados por DeJohnette que bien pudo codearse con sus padres. Ya se sabe, Dios los cría y ellos se juntan. La verdad es que los apellidos de estos tipos tienen que pesar como una losa.

foto del concierto de Milán

Comenzando con la atmosférica Atmosphere que encadenó con Seventh D, poco a poco nos fuimos metiendo en el concierto. No fue fácil al principio. Había que estar muy concentrado para disfrutar de las piezas y era fácil, al menos para mi, que mi cabeza volara hacia las preocupaciones del día, de la semana. Ni siquiera los artificios de Garrison, grabando loops con su bajo y tocando encima acaparaban demasiada atención. Con la presentación de Lydia (su mujer por más de 40 años) y al sentarse al piano, cambió un poco las tornas y nos hizo disfrutar de esa bonita balada. Es evidente que a las teclas es más aficionado que maestro, comparado con sus virtudes a las baquetas, pero toca lo suficientemente bien como para hacer las introducciones a algunos de los temas, de forma delicada, dejando el testigo para que lo recojan Coltrane, Garrison y el mismo, para desarrollar definitivamente la pieza.


Tras Lydia tocaron un tema que ni reconocí ni presentaron. Una suerte de bebop movido con muchos cambios, probablemente alguna pieza de John Coltrane, en el que los tres sí dieron muestras de estar pasándoselo bien, solos de bajo y batería incluidos, hasta que llegó de nuevo una composición del propio DeJohnette, Pastel Rhapsody que hizo bajar el ritmo de nuevo. Y despidieron el acto finalmente con otra pieza de Coltrane (el padre) denominada Satellite. Hicieron un único bis, con un temazo como The Sidewinder, de Lee Morgan, en el que nos hicieron disfrutar de lo lindo con ese riff (sí riff), ese tempo de blues, y ese corte entre estrofas que tocaban al unísono bajo y batería.

Y observando en casa la entrada impresa aprecio una anotación: "Factura informativa Junta de Andalucía. FÍJATE: coste real de esta entrada 61,83€". Vale, esta claro que la Junta financia estos espectáculos, porque el popular precio de 15€ no sostiene un cartel de esta categoría año tras año, pero...¿61,83€?. Y eso considerando que al tratarse de promotor público no se pretende obtener beneficio. Señores de la Junta, si de verdad les cobran eso les están tomando el pelo.

Setlist:
Atmosphere
Seventh D
Lydia
¿?
Pastel Rhapsody
Satellite
---
The Sidewinder

domingo, 19 de octubre de 2014

Extremoduro, Sevilla 04/10/2014

Estadio Olímpico

Roberto Iniesta: Voz, Guitarra
Iñaki Antón: Guitarra, Voz
Miguel Ángel Colino: Bajo, Voz
José Ignacio Cantera: Batería
Félix Landa: Guitarra
Aiert Erkoreka: Teclados

El concierto del sábado de los Extremoduro fue un concierto como dios manda. Quiero decir que pocos conciertos se hacen ya así, que junten todos estos ingredientes: escenografía original, presentación de temas de nuevo disco, introducción de temas inéditos, concierto largo, buen sonido, buen sitio, buen ambiente...Pero no fue el mejor que les he visto. Al menos para mí, el concierto de hace dos años fue insuperable.


Con media hora de retraso, y eso que las entradas advertían de la puntualidad del concierto, empezó a sonar la música de Platero y tú a un volumen distinto, que preparaba por fin para el inicio del concierto. Entonces un enorme container baja del tejado, entre luces y sonidos de advertencia, mientras un operario en chaleco reflectante dirige la operación. Finalmente el container vuelve a subir tras dejar en el escenario a los Extremoduro, que arrancan con una versión instrumental de Extraterrestre. Todo muy "Rust Never Sleeps", la película. A partir de aquí, la gente entregada hasta el Extremo, mientras empiezan a sonar favoritos de siempre, como Sol de invierno, de su relevo generacional, como La vereda de la puerta de atrás, y recientes, como Pequeño rocanrol endémico. El sonido es muy bueno, los temas tienen algunos nuevos arreglos y hasta nuevas estrofas, hacia la hora de concierto el Robe introduce un tema nuevo. Dice algo así como que "canta la rana debajo del agua...". Pide encarecidamente a la gente que no graben el tema, que no lo cuelguen en el youtube, para que los que van mañana al concierto no se queden sin sorpresa. Ay, Robe!...el camino de las utopías!. Acabamos la primera parte con un fragmento de lo que hace dos años se tocaron entero: el disco de "La ley innata", para irremediablemente llegar al fastidioso (para mí, no para los de las barras) descanso de media hora.


Bueno, de nuevo volvemos a la carga, con temas antiguos entremezclados con los del nuevo álbum. Suena Jesucristo García, que tanto echaron de menos muchos en la gira anterior. Suena un fragmento de la suite Pedrá, aunque no aquel con el que nos tienen acostumbrado. Suena una de las grandes favoritas, Standby con un interludio clásico que enlaza con Salir, coreada por toda la audiencia. Quedó muy potito, la verdad. Así, corriendo, pasó de nuevo una hora hasta la falsa despedida con una que no puede faltar: Ama, ama, ama y ensancha el alma.


Y para acabar, el mismo tema con el que comenzaron la gira pasada: El camino de las utopías, un nuevo clásico, esa que algunos siguen llamando El pájaro azul. Mientras suenan los últimos acordes, Robe se despide de la audiencia, en silencio, diciendo adiós con la manita, dejando a la banda finiquitar el tema para a continuación desmelenarse sin el jefe con la versión de Rocking All Over the World que tanto le gusta al Uoho. Uf, yo ya estoy cansado. Se me hace larga la traca final. Ha sido un buen concierto, por supuesto.

PRIMERA PARTE
Extraterrestre (instrumental)
Sol de invierno
Buscando una luna
La vereda de la puerta de atrás
Pequeño rocanrol endémico
Golfa
Calle Esperanza s/n
Locura transitoria
TEMA INÉDITO
Dulce introducción al caos
Segundo movimiento: lo de fuera
Cuarto movimiento: la realidad

SEGUNDA PARTE
Prometeo
Jesucristo García
Poema sobrecogido
Sucede
Mi voluntad
Pedrá (fragmento)
Standby
Salir
Puta
¡Qué borde era mi valle!
Ama, ama, ama y ensancha el alma

BIS
El camino de la utopías
Rocking All Over the World


Nuestro sexto concierto de Extremoduro. Todos en años pares. ¡Qué cosas!






viernes, 8 de agosto de 2014

Sheela Na Gig, Sevilla 02/08/2014

XV Noches en los Jardines del Real Alcázar

Rubén Díez: Flautas, Bodhran
Kevin Thorman: Guitarras, Voz
Leslie Jordan: Violín, Voz
Mangu Díaz: Concertina, Banjo, Voz

15 años cumple ya esta ineludible cita en el verano sevillano. No me canso de repetir que es una deliciosa experiencia asistir a estos conciertos y prueba de ello es que año tras año el éxito de crítica y público es total, con más de 80 conciertos y una ocupación de más del 95% de media. Chapó.


Tras el disfrute con Rarefolk hace un par de años y visto que lo de escuchar música celta es cada vez más excepcional, me apetecía acercarme a ver a los chicos de Sheela Na Gig, en su casi obligada presencia anual en este ciclo. Creo que no hace falta presentarlos pero sí que hay que presentar el programa que, año tras año, busca el punto de originalidad necesario para que ni los más devotos seguidores se sientan cansados. Con el título de Hibernian Roots and Branches plantearon un programa basado en las músicas tradicionales del oeste de Irlanda y de sus ramificaciones hacia los Estados Unidos con el folk y el bluegrass. En definitiva, el repertorio de ahí abajo que, si bien no es exacto, sí bastante certero.


No conozco una música más evocadora que la que salía de los instrumentos de estos señores el pasado sábado. Qué cojones, en mi vida he estado en Irlanda, pero mientras escuchaba la música no paraba de ver paisajes montañosos, lluviosos, verdes, tabernas, cervezas, el calor de un fuego. Tampoco sé nada de esta música, de sus armonías y estructuras, pero sé identificar esos patrones que hacen que cada composición sea distinta de la anterior pero al mismo tiempo igual que la siguiente y que guarda el secreto para que casi en todo el momento sepas dónde va a estar el cambio de ritmo y que te mantenga enganchado desde el primer segundo y hasta el último acorde.


No obstante, el repertorio como he dicho no fue puramente irlandés y las incursiones en el bluegrass, el folk o el country me tocaron más de cerca y me hicieron disfrutar también mucho de esas otras estructuras más conocidas. Me encanta el sonido del banjo y me encantó la versión de Man of Constant Sorrow que tanto he escuchado por Dylan: "la canción más moderna que tocaremos esta noche...", decía Kevin Thorman, "...y es de 1913". Hay que decir que son cuatro musicazos, que se nota que han tocado muchísimo juntos y se entienden a la perfección, y hay que decir que es maravilloso que de esos inventos humanos llamados instrumentos y que de esa pericia con los dedos, las manos, los pulmones de esa especia humana que se llama músico salga esa cosa tan maravillosa que se llama música. Todo eso se me pasaba por la cabeza la otra noche, al fresco de la noche, la vista de tan magnífico entorno y la compañía de mi amor. Music is the best.


Fotos de la organización.

Repertorio:
Up Down and Around
The Jolly Tinker
Sixpenny Money / Lian / The Gravel Walks
Lark on the Strand / The White Petticoat
Here and Heaven
Clancy's Flexible Flyer
Man of Constant Sorrow
Comb Your Hair and Curl it / The Butterfly
The Ashplant / Drowsie Maggie
Wingflapper / Jimmy´s Return
The Leitrim Fancy /Over the Hills /The Whinny Hills of Leitrim
The Frieze Britches/ Cunla
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Sáhara