domingo, 10 de octubre de 2010

Rememorando viejos conciertos: Camel, Madrid 10/10/2003

Sala Macumba

Anunciaron en el 2003 una gira de despedida. Quizás a un grupo con el caché del Camello (o dromedario, más bien) cada vez le costaba más encontrar promotor. No lo sé. El caso es que se presentaban en la modesta sala Macumba de Madrid en principio el 13 de junio, tal y como rezaba la entrada. No recuerdo por qué se programó finalmente el concierto para otra fecha, concretamente el 10 de octubre (hace hoy 7 años). Creo que por algún problema de salud de algún integrante de la banda, que en aquellos días estaba formada por Andrew Latimer, Ton Scherpenzeel a los teclados, Colin Bass (al bajo, claro) y un imberbe embrutecido llamado Denis Clements a la batería. Muy lejos quedaba ya la formación clásica con el fallecido Bardens (al que Andy reverenció mirando al cielo en algún que otro tema), y es que ya hace tiempo que Camel es la banda de acompañamiento de Latimer. De todas formas era la primera ocasión que tenía de verlos y estaba ansioso por que llegara el momento. Tengo más cariño a Camel que a sus hermanos mayores King Crimson o Yes. Cosas de la vida.
El inicio del concierto no pudo ser más espectacular con “Lady Fantasy”. Como escarpias se me ponen los vellos del brazo sólo con recordar esa intro de teclado, esa entrada de Latimer con la contundente batería, esa melodía, esa voz…15 minutos de suite…la obra maestra de Camel en el primer plato. Después de esto uno puede pensar que el concierto ha tocado techo, pero en la obra de estos señores hay tantos temas magistrales que, dosificándolos bien, consiguieron mantener el nivel de todo el concierto. Sonaron “Unevensong”, “Rhayader” (con homenaje explícito a Bardens por parte de Latimer) , “Lunar Sea”, “Arubaluba”… Latimer estuvo magistral a la guitarra y con su característica voz imprimió su personalidad a los temas. Por poner algunos “peros” al concierto: la ridícula canción “Fox Hill” con Colin Bass a la voz, el a veces estridente teclado de Scherpenzeel, y la excesiva contundencia con las baquetas de Clements. Nosotros, en primera fila, casi podíamos tocar los zapatos de Latimer (alguno de los cabezones de las fotos debe ser el mio), rodeados de gente educada, sin empujones ni tonterías, fieles seguidores que coreaban los temas y que incluso corregían a Latimer, cuando éste no supo fechar correctamente el tema “Hymn to Her”. Y llegamos al final con el único bis “Never Let Go”, después de unas dos horas de concierto, y con la satisfacción de haber visto a uno de los grandes.
Hoy día Andrew Latimer se recupera a base de quimioterapia de un cáncer que lo ha dejado casi listo. Es admirable que, a través de su página web, él mismo haya ido mostrando su deterioro y evolución y cómo se muestra optimista y con ganas de seguir adelante. Ojalá el Camello vuelva a las andadas y aquella gira de despedida quede en anécdota.

Setlist:
Lady Fantasy
Unevensong
Hymn to Her
Echoes
Drafted
Rhayader
Rhayader Goes to Town
Lunar Sea
Another Night
Ice
Spirit of the Water
Fox Hill
Arubaluba
Mother Road
For Today
---
Never Let Go

miércoles, 6 de octubre de 2010

Cita en Sevilla, ¿te acuerdas?

Desde el año 1984 hasta el año 1991, Sevilla tuvo un festival que se llamó “Cita en Sevilla” Fueron ocho ediciones por las que pasaron artistas y grupos de primer orden como Miles Davis, The Kinks, James Brown, Frank Zappa…por sólo citar a unos cuantos muy llamativos . Y otros muchos que también se anunciaron pero por unos motivos u otros se cayeron del cartel. Los que vivieron aquellos conciertos los recuerdan con nostalgia y sabiendo que fueron testigos de algunos de los más grandes momentos musicales que se han vivido en esta ciudad. Para los que vimos pasar todas esas citas con más pena que gloria por no tener ni un duro en el bolsillo o fruto de cierta inmadurez musical, pues no nos queda otra que lamentarnos de la oportunidad perdida.
De todos los musiquitas que conozco personalmente, mi amigo Carrascus es quien se lleva la palma. Nadie como él puede contarte más batallitas sobre la historia musical en general y sevillana en particular porque la ha vivido en primera persona y ha conocido a sus protagonistas. Hace un tiempo emprendió la titánica tarea de documentar todo lo que aconteció en las ocho ediciones de “Cita en Sevilla” y por fin ha acabado. De verdad que todos los artículos son merecedores de ser publicados juntos en un librito. Para mí ha sido una gozada leer todas y cada una de las entregas porque me ha permitido conocer todo aquello que siempre quise saber sobre aquellos certámenes, y además aderezado con el gran sentido del humor de este hombre y soportado por una base documental sólida que incluye hemeroteca y revistas de la época y testimonios de algunos de los propios protagonistas.
Los artículos están publicados en su blog, de lectura obligada para todo el que le interese la música. Yo lo descubrí no hace mucho, pero desde entonces no dejo de visitarlo porque es como el libro de Petete: enseña y entretiene. Aquí dejo los enlaces. Gracias de nuevo Sr. Carrascus.

sábado, 2 de octubre de 2010

U2, Sevilla 30/09/2010

+ Interpol
Estadio Olímpico


Bono: Voz, Guitarra
The Edge: Guitarra, Voz, Teclados
Adam Clayton: Bajo
Larry Mullen Jr.: Batería

Llevo casi 25 años esperando este concierto. U2 hace tiempo que no es ni de lejos mi grupo favorito y sus últimos trabajos los sigo sin mucho entusiasmo, pero significaron mucho para mi cuando empecé a interesarme por la música, allá por el año 86, 87. Mis primeras cintas de casete se grabaron con discos de U2 y también es de ellos el primer disco de vinilo que compré. En el 87 dieron un mítico concierto en el Bernabeu, pero me pilló demasiado joven y tieso. Mucho después he intentado conseguir entradas para verlos en Madrid, Barcelona, San Sebastián, que es donde vienen siempre, pero por un motivo u otro siempre fracasaba. Hasta que por fin, este año han caído. Y nada menos que en casita. Hace un par de años no te hubiera creído si me lo dijeras.
Desde mi privilegiada atalaya en el Estadio Olímpico he podido seguir diariamente el montaje del chiringuito, y he de decir que es lo más espectacular que he visto nunca. Durante una semana he visto cómo decenas de trailers descargaban toneladas de material en piezas que cientos de hombres, como hormiguitas, iban ensamblando a modo de puzzle, hasta elevar al cielo esa impresionante garra y esa pantalla cónica extensible de 360º.
Pero entremos ya en faena y hablemos del concierto. Como ya he apuntado, en cuanto a espectacularidad de escenario, imagen, despliegue, organización…creo que de momento he tocado techo tras lo visto la pasada noche. No puedo decir lo mismo del sonido, que al inicio del concierto fue realmente malo pero mejoró sustancialmente a partir del tercer o cuarto tema. Al menos es lo que percibí desde mi posición. ¿Y qué posición es esa?...pues me metí en todo el meollo, en el anillo interior. Y tampoco necesité para ello pasar la noche durmiendo en la puerta, simplemente llegamos al estadio a una hora prudencial y accedimos a la zona sin ningún problema, mal que le pese a algún capullo que me recriminaba que “yo llevo aquí desde las 8 de la mañana”.
Hacia las 8 de la tarde salieron al escenario Interpol. Mira que me gustaron hace 5 años, cuando los vi en Roskilde, pero anoche me resultaron absolutamente planos, con todos los temas sonando igual. Su último y homónimo disco no está mal para escucharlo en casa, pero en directo es cansino, cansino. No despertaron muchas pasiones, y la gente ya estaba pidiendo la hora. Hora que ya se iba acercando, como marcaba un confuso reloj sobre la pantalla de leds, hasta que ya sí, rondando las 10, los cuatro irlandeses iniciaron un solemne recorrido hacia el escenario bajo los acordes de Space Oddity. ¡Ufff!...ahí se me erizaron los vellos. No porque ya empezaba, que también, sino por escuchar esa obra maestra a todo trapo en un intimidante estadio.
Momentos grandes del concierto, a mi criterio: Cincuentones tocando canciones compuestas por y para veinteañeros. Me refiero a las dos revisitaciones a su primera etapa con New Year’s Day y Sunday Bloody Sunday. Una de las cosas que me gustan de U2 es que sigan tocando estas canciones tan distintas a las actuales y sigan funcionando perfectamente en directo.- Elevation. Este tema te hace saltar como pocos. Es un auténtico subidón.- Versión a capella, con todo el estadio cantando, de I Still Haven´t Found What I’m Looking For. Por cierto que el estadio estaba hasta la bandera.- En North Star, una canción que no conocía, Bono pide a la gente que enciendan sus teléfonos móviles para que parezcan estrellas en una galaxia. Se bajan las luces y consigue el efecto deseado, vaya que sí.- In a Little While / Miss Sarajevo. Dos de las más preciosas canciones de esta gente. Miss Sarajevo también me pone los pelos de punta. Y eso que sin la voz del gran Pavarotti pierde mucho. ¡Bravo Tutto! ;•).-Amazing Grace / Where the Streets Have No Name. Aunque no acabo de entender la manía de muchos artistas de meter ese himno religioso hasta en la sopa, la verdad es que quedó muy bien como intro a la intro de ese pedazo de tema que es Where The Streets Have No Name. Otro pelotazo en directo.
Momentos no tan grandes: Las canciones del último disco no cuajan en directo. Es un disco para escuchar como un todo y en casa, y me gusta mucho. Pero en directo no van.- Los topicazos de solidaridad: el desfile de velitas de Amnistía Internacional, el discurso de Desmond Tutu, MLK.- El toquecito disco de varios temas: I’ll Go Crazy, Ultraviolet
Bueno aparte de todo esto, volver a destacar el descomunal, impresionante y magnifico espectáculo visual que acompaña a la música. La organización, también la mejor que he conocido en espectáculos en este estadio. Y que pasé una magnífica tarde, recordando viejos tiempos y en compañía de mi mujer y mis mejores amigos.

Setlist:
Return of the Stingray Guitar
Beautiful Day
New Year’s Day
Get On Your Boots
Magnificent
Mysterious Ways
Elevation
Until the End of the World
I Still Haven’t Found What I’m Looking For
North Star
Mercy
In a Little While
Miss Sarajevo
City of Blinding Lights
Vertigo
I’ll Go Crazy If I Don’t Go Crazy Tonight
Sunday Bloody Sunday
MLK
Walk On
---
One
Amazing Grace / Where the Streets Have No Name
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Ultraviolet (Light My Way)
With Or Without You
Moment of Surrender

martes, 7 de septiembre de 2010

Atomic, Sevilla 06/09/2010

48 noches. Cultura abierta en la UNIA
Jardines del Monasterio de La Cartuja


Fredrik Ljungkvist: Saxo tenor, Saxo barítono, Clarinete
Magnus Broo: Trompeta
Havard Wiik: Piano
Ingebrigt Haker Flaten: Contrabajo
Paal Nilssen-Love: Batería

Si alguien lee una mala crítica en internet de un concierto de Atomic, que me lo diga. Y esta no va a ser una excepción. Anoche, en los agradables jardines del monasterio de La Cartuja y al precio de 0€ la entrada, disfrutamos de un magnífico concierto de este quinteto escandinavo.
En las primeras filas, varios chiquillos esperaban sin duda otro tipo de concierto, y evidentemente a los pocos minutos desaparecieron. Y es que la propuesta musical de Atomic no es sencilla de digerir. Los que nos tragamos discos de Ornette Coleman y otros artefactos similares estamos curados de espanto pero la verdad es que el concierto de anoche de Atomic fue mucho más accesible de lo que inicialmente esperaba. Sobre la aparente anarquía de los solistas Ljungkvist y Broo se mantenía una magnífica sección piano-contrabajo-batería con ritmos a veces casi pop que te dejaban llevar fácilmente durante los 8 o 10 minutos que venía a durar cada pieza. Sinceramente esperaba un concierto espectacular, que la energía transmitida fuese mucho mayor. Lo que recibimos fue, que no es poco, un buen concierto. Destacaría al batería Paal Nilssen-Love, con su kit ridículo frente a su altura, y que en todo momento llenaba huecos que aquí y allá iban dejando el contrabajo o el piano. También me gustó mucho Ljungkvist, uno de los líderes indiscutibles del quinteto, cuando tomaba su saxo barítono. A mi es que me encanta cómo suena ese cacharro.





En el repertorio, varios temas nuevos que no conocía y que el propio Ljungkvist me identificó cuando me acerqué al final del concierto para que me firmara el disco que le compré. Un tío simpático.
Por último agradecer a la UNIA una vez más esta magnífica propuesta musical para el inicio del curso musical jazzístico-sevillano, y animarlos a que sigan con la iniciativa por muchos años. Y ya de paso mis más míseros deseos para Cajasol y su decisión de enterrar el ciclo Rising Stars.

Setlist (más o menos):

Green Mill Tilter
¿?
Db Gestalt
No Name
Sanguine
Andersonville
---
¿?

sábado, 7 de agosto de 2010

Crónica de una muerte anunciada

Hoy me he deshecho de todas mis cintas de casete. El pequeño necesita cada vez más espacio vital y era cuestión de tiempo que fueran al cubo de la basura. Sabía que este momento llegaría un día u otro así que ya me había preparado mentalmente, pero no ha evitado que me hayan venido a la mente tantos y tantos buenos recuerdos mientras separaba religiosamente plástico de papel. Y es que no sólo se trataba de reciclar, sino de despedirme una por una de todas ellas. Finalmente he indultado a unas cuantas. Por su valor sentimental, porque por lo demás no tienen valor ninguno. Son todas cintas grabadas que o bien tengo el disco original en vinilo o CD o bien son grabaciones de la radio o de algún lejano bootleg que hoy día es fácil de conseguir en la red.
Por mis manos han ido desfilando las TDK (la mejor relación calidad-precio), Basf (las peores), Maxell, Sony, That’s (las más raras), Philips, Scotch, Panasonic, Agfa, Fuji, … normales (las baratas), de hierro (las buenas), de cromo (las de lujo), de metal (las robadas), … de 60 (para discos muyyy largos), de 90 (las ideales), de 120 (no recomendadas), … transparentes, opacas, de colores. La mayoría sin mucho esmero, otras con su curro gráfico, muchísimas con las carátulas recortadas del Discoplay, en algunas los créditos del LP original. Y es que, sobre todo en los últimos tiempos, uno cada vez le daba más importancia a la portada, los créditos, los músicos que venían en el LP original, y quería tenerlos aunque fuera escrito a boli en el cartón de la cinta. En definitiva, si no tengo dinero para comprar el disco original, que mi cinta se parezca lo máximo posible.
Hasta hace un año, en mi coche el reproductor de música era de casetes, así que a todas les di una última pasada, sistemáticamente, una a una, en los trayectos al trabajo. Así descubrí que muchas estaban deterioradas (las Basf, claro), otras la calidad dejaba mucho que desear, algunas se liaban y murieron, y entre las que aún sonaban bien pues redescubrí discos que hacía años no escuchaba y descubrí autenticas bazofias que no me explico cómo llegaron un día a gustarme. Mención especial para las cintas de conciertos grabadas de la radio con locutores lamentables que reventaban la escucha. Sálvense algunos de Radio 3 y Canal Sur.
Ahora, con coche nuevo, sin pletina en casa, ni walkman, y con el peque empujando con sus trastos, ha llegado el momento de decirles adiós y gracias por todo.

martes, 27 de julio de 2010

Ben Keith RIP



Acabo de leer la noticia de que ha fallecido Ben Keith. Mano derecha de Neil Young y maestro de la Pedal Steel, su sonido y buen hacer puede escucharse en más de la mitad de la discografía del canadiense. Tenía 73 años, pero aparentaba estar en muy buena forma. Así pude comprobarlo en la única ocasión que pude verlo tocar en vivo, acompañando a su viejo amigo. Fué en Oeiras, hace un par de años, y a ese concierto pertenece la foto. Desde hoy Neil Young debe sentirse mucho más viejo, pero sobre todo tremendamende triste. Un saludo Ben, allí donde estés.

lunes, 26 de julio de 2010

Mark Knopfler, Córdoba 25/07/2010

30 Festival de la Guitarra de Córdoba
Plaza de Toros

Mark Knopfler: Guitarra, Voz
Matt Rollings: Teclados
John McCusker: Violín, Flauta
Glenn Worf: Bajo, Contrabajo
Danny Cummings: Batería
Richard Bennett: Guitarras, Voz
Michael McGoldrick: Flauta, Gaita
Guy Fletcher: Teclados, Guitarra, Voz

Joé qué caló hace en Córdoba. Si además estás en la arena de una plaza de toros bastante petadita y encienden los (so)focos , te sientes como pollo en una granja. Así estuvimos esperando a que saliera Mark y su tropa mientras escuchábamos bluses, uno tras otro, que no pegaba ni con cola para lo que íbamos a escuchar después. Antes de empezar, la organización del Festival de la Guitarra de Córdoba nos pide encarecidamente que no hagamos fotos ni vídeos, “por expreso deseo del artista”, “para no desconcentrarlo”. ¡Anda ya!...¿estoy pagando casi 60 eurazos y me vienes con que no puedo molestarte por echarte una fotito?... ¡déjate de coñas Mark!. Y que conste que no soy precisamente de los absurdos que se llevan todo el concierto filmándolo con el móvil.
Las sillitas en el escenario hacían temer lo que después se confirmó…Que el señor Knopfler está ya mayorcete y prefiere dar los conciertos sentadito. ¡Joder!...¡ni siquiera se levantó para el Sultans!. No sé…a lo mejor el hombre tiene un problemas en la espalda. Si es así, me callo. Arrancó el concierto con Border Reiver, con esa mezcla de rock y folk irlandés que tanto le gusta en sus últimos discos, para continuar con una de sus mejores piezas en solitario, What It Is, sonando Knopfler 100% y la gente con muchas ganas. Bajó el ritmo bastante con la triada Sailing To Philadelphia, Coyote y Hill Farmer’s Blues, para a continuación empezar con las palabras mayores. Cuando el pipa de turno sacó esa guitarrica plateada era de esperar que empezaran a sonar los acordes de Romeo & Juliet. Preciosa. La guitarra y la canción. Incluso la ejecución de tito Mark. Aquí pude “deleitarme” con algún ejemplar de cierta fauna que se encuentra uno en un concierto de estas características. A ver, tipo cuarentón, casi nunca ha salido de su pueblo, seguidor de los Dire Straits desde que tenía 15 años, se sabe todas las canciones en inglés pero nunca ha aprendido inglés y las canta tan alto y tan fuerte que cualquiera en un radio de 5 metros lo oye desgañitarse. Entrañable, pero un coñazo. La noche empieza a ponerse interesante. Qué queréis que os diga. Para alguien como yo a quien se le pasó el tren de los Dire Straits, lo que más me atrae de este concierto es que me toquen canciones de los Dire Straits. Y si entre las seleccionadas están Sultans of Swing y Telegraph Road, pues me doy con un canto en los dientes. Precisamente tras Romeo & Juliet, y después de unos oeeeh, oeh, oeh, oeeeh con arreglos de la propia banda (verídico), arrancó el archiconocido riff de los Sultanes del Swing. Subidón, subidón, decepción. ¡Joder!...¡escuchas la sección rítmica y suena a grupo de barrio!. Y por supuesto versión recortada. ¡Po favó, po favó!…¡que Telegraph Road arregle estoooo!. De todas formas la gente en general parece estar pasándoselo bomba. Es éste uno de los momentos álgidos del concierto y la temperatura literalmente sube algún grado más.
Tras la tempestad, de nuevo la calma de otra triada de temas de Knopfler en solitario que ni fú ni fá. Quizá Speedway at Nazareth despertó mi atención y me preparó convenientemente para esa obra maestra que es Telegraph Road. Ahora sí. Ahora sí me sonaba como tantas veces la he escuchado en discos y vídeos. Aunque Knopfler tenga la manía de cambiar los tiempos en la voz, como un Dylan cualquiera. Lo mejor de la noche, y falsa despedida para retomar el primer bis con otra apuesta segura: Brothers In Arms y So Far Away. La primera, con esa guitarra sobresaliente, tan trágica, sonó con la autenticidad que eché en falta durante todo el concierto. Y la segunda, pues ocupa un especial lugar en mi corazoncito, por ser una de las primeras canciones que me aprendí la letra, cuando mi profe de inglés en 1º de BUP me la ponía en el instituto.
De nuevo despedida y vuelta tras un par de minutos para acabar el concierto con la típica canción con la que no se debe acabar un concierto. Al menos en un recinto como este. En fin, he sido bastante crítico (¡he dicho joder tres veces!), pero es que el concierto me supo a poco. Sobre todo después de haber disfrutado tanto dos días antes con Elvis Costello.



Setlist


Border Reiver
What It Is
Sailing to Philadelphia
Coyote
Hill Farmer's Blues
Romeo & Juliet
Sultans of Swing
Done With Bonaparte
Marbletown
Speedway at Nazareth
Telegraph Road
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Brothers in Arms
So Far Away
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Piper to the End