viernes, 9 de abril de 2010

Amores Grup de Percussió, Sevilla 07/04/2010

Ciclo de Música Contemporánea 2010
Teatro Central

Pau Ballester: Percusión
Jesús Salvador "Chapi": Percusión
Ángel García: Percusión
Carles Salvador: Percusión
José Luis Carreres: Percusión
Daniel Flors: Bajo Eléctrico

Segunda ocasión que acudo al Ciclo de Música Contemporánea del Teatro Central y las dos veces por el mismo motivo: escuchar música de Zappa. En la primera ocasión, hace ya siete años, la Orquesta Ciudad de Granada interpretó una variada selección del bigotudo en un concierto propio del mejor Ensemble Modern. En el día de ayer, la propuesta era diferente. Y además no todo el programa estaba dedicado a Zappa.
Amores Grup de Percussió es un trío valenciano de la escuela de John Cage formado por los percusionistas Pau Ballester, Jesús Salvador “Chapi” y Ángel García. El programa se desarrolló con una pieza de Iannis Xenakis, otra de Karlheinz Stockhausen y una suite final de Frank Zappa, con una duración total de poco más de una hora. Aún cuando mi principal interés por el concierto de anoche era la citada suite formada por “The Black Page”, “Inca Roads” y “Echidna’s Arf (Of You)”, la primera parte resulto sin embargo bastante más interesante. Interesante porque son unas obras desconocidas para mi y la sutileza y efectismo en la ejecución del trío fueron sublimes. La primera pieza, “Okho” de Xenakis, es bastante tribal, pero ya muestra la precisión y coordinación de los tres miembros. La segunda, “Tierkreis” de Stockhausen, la superó con creces. Aquí se cambiaron los timbales por vibráfonos y en el desarrollo se hizo uso de elementos como cajas de música y un pequeño organillo, generación Casio PT1. Incluso las cuidadosas pisadas de los músicos en el parqué al desplazarse de un instrumento a otro desvirtuaba levemente el clímax que consiguieron crear.
Tras estas dos piezas, se incorporan tres músicos más para interpretar la suite de Zappa. La instrumentación queda configurada con una batería, percusión, tres vibráfonos (uno de ellos sintetizado) y bajo eléctrico, con el añadido puntual de voces. Son tres piezas de sobra conocidas en el universo zappiano y con una orquestación, así no difiere en exceso de las grabaciones que tantas veces hemos escuchado, pero no deja de ser más que emocionante escuchar estas piezas en la ejecución de tan buenos músicos. Los arreglos y los puentes entre las piezas de la suite son del propio Chapi. En su cara se mostraba a menudo la pasión y satisfacción por la música que estaba interpretando No recuerdo cuánto duró la suite, pero se me pasó volando. Al finalizar, y cuando los músicos se despedían a pie de escenario, Chapi miró al cielo y lanzó un beso. En sus labios se pudo leer perfectamente el nombre de Zappa. No hay bises en un programa como este.
Y hasta aquí los comentarios. Sólo decir más que tuve el placer de conocer en persona a dos viejos conocidos virtuales como Carlos Arroyero y Javier NtmeC y su pareja Cristina. Espero verlos más a menudo. A Carlos de momento muy pronto.

martes, 6 de abril de 2010

Rememorando viejos conciertos: Los Enemigos, Madrid 06/04/2002

Dentro del panorama rockero español, Los Enemigos son mis favoritos. Empecé a seguirlos cuando editaron “La vida mata” y, aunque deje de escucharlos por bastante tiempo, volví a la carga cuando editaron sus “Obras Escocidas” y “Obras Escondidas”. Fue entonces que me enteré de los planes de finiquitar la banda con una gira de despedida, así que apunté en la agenda la fecha del 5 de octubre, en la sala La Riviera de Madrid. No sé por qué pero el concierto se cambio de fecha para el sábado 6 de abril y sería el último concierto de la gira de despedida, aunque con posterioridad se añadió un show adicional al día siguiente, domingo.
Presentó a la banda el director de cine Álex Calvosotelo, que ya había filmado un documental sobre el grupo y los había hecho participar en la banda sonora de “Se buscan fulmontis”. En el escenario: un poco hablador Josele Santiago, un bastante hablador Fino Oyonarte, el “Animal” Chema Pérez, el “Cuarto Enemigo” Manolo Benítez y Pablo Novoa en labores de músico de soporte, además de la participación especial del “Siniestro Total” Julián Hernández a la voz y armónica en un par de temas. Respecto al repertorio, todos temazos en un set de al menos dos horas, creo recordar. Es tremenda la cantidad de buenas canciones que tienen esta gente y evidentemente alguna se queda fuera. Especialmente intensas me parecieron la versión de “Señora” de J.M. Serrat, la compleja de tocar “Ná de ná” y la potente “Dentro”. Entre éstas, canciones inolvidables como “Desde el jergón”, “John Wayne” y, como no, “Septiembre”. No recuerdo todas las que tocaron, pero ya digo que todas me parecieron emocionantes, y más en el contexto de casi_último_concierto_del_grupo. Después de al menos un par de bises, finalizó el concierto de un forma genial. Mientras el grupo se despedía desde el escenario, por los altavoces sonaba “Satellite of Love” de Lou Reed. Ya se retiraban todos cuando, en un arrebato, Josele tomó la guitarra y comenzó a tocar la canción sobre la música grabada. El resto de grupo se le unió rápidamente y ejecutaron una magnífica versión. No sé si estaba todo preparado, pero quedó de puta madre.
Años después de aquello, pasó lo que suele pasar en estos casos, que con la excusa de la celebración del aniversario de la edición del primer disco, Los Enemigos se reúnen de nuevo con la formación original para una serie de conciertos especiales. Es decir, que aquello ni fue despedida ni ná. Aunque parece ser que el proyecto definitivamente está abandonado. La verdad es que no sé si prefiero que vuelvan o no. Normalmente los que vuelven suelen destrozar su legado, así que mejor que se queden en casa, cada uno con sus proyectos.

domingo, 14 de marzo de 2010

Charlie Haden - Diego Amador Group, Sevilla 11/03/2010

Jazz viene del Sur
Teatro Central

Charlie Haden: Contrabajo
Diego Amador: Piano, Cante
Israel Varela: Batería, Palmas
Diego Amador Jr.: Percusiones, Palmas
Julián Heredia: Bajo, Palmas
Óscar de los Reyes: Palmas, Baile

En realidad el grupo debía llamarse El Quinteto de Diego Amador con la colaboración especial de Charlie Haden. Y es que el programa era una colección equilibrada de temas de Haden y Amador pero siempre arreglados para un combo flamenco como éste. De hecho a menudo Amador no sólo ponía los arreglos sino también letra y voz a composiciones de Haden. En el cartel se presentaba el espectáculo como “Estreno Absoluto”.

Charlie Haden hizo su aparición en escena cuando el grupo ya había iniciado la primera composición. Se ubicó en una zona al fondo del escenario y espero a que Diego Amador le diera entrada. Dio muestras de su maestría en el desarrollo de su discurso, siempre mirando las notas en el atril, mientras Amador y el resto del grupo mantenían el pulso del tema, y hasta que estos retomaban el control con el bajo eléctrico y la batería doblando el piano de Amador. Así ocurrió en la mayoría de las interpretaciones. No me pareció que Diego Amador fuera especialmente bueno en estas labores de rítmica. No conseguía llenar y a la vez no estorbar mientras el maestro intervenía. Será que ya he visto a demasiados monstruos y Amador está muy lejos de ellos. Eso sí, cuando tomaba las riendas su energía y buen hacer eran incuestionables, bien secundados por una buena sección rítmica que incluía a su vástago en las percusiones, un batería fenomenal, un también fenomenal bajista de la escuela Benavent y un palmero baialor que también tuvo sus minutos de gloria. A todo esto, Chralie Haden (¡el maehtro Sharli Jaden!, como repitió hasta la saciedad Diego Amador) asistía impasible a los arrebatos de palmas y zapateos con cara de realmente gustarle, pero como un espectador más, sin poder aportar nada, como mucho alguna nota aislada dentro de tono.

Lo mejor, el mano a mano Haden-Amador en la pieza Free Meeting. Lo segundo mejor, lo bien que suena el Grupo de Diego Amador como grupo electrico de flamenco, ni Hadens ni nadie más.

Programa:
First song
Miel y sal
El llanto de la lluvia
La Pasionaria
Quiero olvidarte
Sandino
Soleá del Churri
Free meeting
Our spanish love song

domingo, 20 de diciembre de 2009

Melo Bakale. Nuevo disco.


Melo es un amigo de toda la vida. Tenemos en común que la música es lo que más nos gusta, pero él tuvo el valor y el talento suficiente para hacer de la ella su profesión. Desde los primeros grupillos de blues que montó con los amiguetes (algún día escribiré las aventuras y desventuras de aquellos años) hasta su anterior disco con la multinacional EMI han sido casi 20 años de recorrido musical con momentos buenos y malos pero siempre con la ilusión y la fe de vivir haciendo lo que más te gusta. No sé mucho del negocio musical pero por lo que me cuenta es muy duro salir adelante así que toda ayuda es poca y, desde este humilde rincón, os presento un avance audiovisual de su ultimo trabajo que esperemos pronto esté en la calle. Ánimo Melo.



http://www.melobakale.com/

martes, 17 de noviembre de 2009

Michel Camilo, Málaga 13/11/2009

24 Festival Internacional de Jazz
Teatro Cervantes


Michel Camilo: Piano

Aunque me hubiera gustado más haber tenido la ocasión de ver a este monstruo con su trío habitual, la propuesta de concierto en solitario también era atractiva. Y no decepcionó lo más mínimo, todo lo contario, quedé más que satisfecho. El arranque ya fue espectacular con From Within, que podíamos ver y oír en Calle 54 (2001). Entre baladas, blues y algo que me sonó incluso ragtime, tuvo momentos de sensibilidad extrema como con Twilight Glow y romanticismo como con Reflections, de su disco Solo (2005). Ver a este hombre tocar el piano es una delicia, ya sea a una velocidad endiablada de ritmo caribeño o ya sea pellizcando las teclas casi sin tocarlas. Para finalizar el Love Theme de Two Much (1996). Una pieza demasiado buena para una película tan mediocre.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Branford Marsalis Quartet, Sevilla 11/11/2009

Grandes Intérpretes
Teatro Maestranza


Branford Marsalis: Saxos
Joey Calderazzo: Piano
Eric Revis: Bajo
Justin Faulkner: Batería

Brutal. Esta es la palabra para describir cómo arrancó el concierto del cuarteto de Marsalis el pasado miércoles en el Teatro Maestranza. Los cuatro componentes exprimieron sus respectivos instrumentos en un bebop acelerado que les exigía contorsiones, caras desencajadas, arrebatos. Se mascaba la tensión y el pulso que mantuvieron durante los siete u ocho minutos que duró la composición. Joey Calderazzo a menudo parecía que se caería de la silla. Justin Faulkner más que baquetas parecía llevar abanicos en las manos. Eric Revis literalmente violaba a su contrabajo y Marsalis lanzaba gemidos entre ataque y ataque a su saxo alto. Tremendo. Y tras la tempestad, la calma, que tiene un nombre: saxo soprano. Con varias visitaciones a su último trabajo Metamorphosen (2009) y otras composiciones que desconozco, fueron alternado tiempos lentos y rápidos pero sin llegar en ningún momento al éxtasis inicial. Al menos a mi parecer. El que más me gustó: Justin Faulkner a la batería.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Bill Frisell 858 Quartet, Sevilla 04/11/2009

Jazz en Noviembre
Teatro Central

Bill Frisell: Guitarra
Ron Miles: Trompeta
Eyvind Kang: Viola
Hank Roberts: Violonchelo

Musicalmente hablando no sabía muy bien qué esperar de este concierto, pero vista la instrumentación de cuarteto que presentaba y después de escuchar su último trabajo Disfarmer (2009), lo que escuchamos anoche fue, precisamente, Americana; folk rural cargado de diferentes texturas, tempos y sonoridades. La primera composición se extendió hasta casi 50 minutos. Los cuatro instrumentistas, sentados, dispuestos en semicírculo (faltaba un braserito en el centro) concatenaron diferentes piezas ininterrumpidamente durante, como ya digo, más de tres cuartos de hora. Aburrido a veces, más interesante otras, con pequeñas secciones solistas de cada uno, lo que me parece sorprendente es que mantengan el pulso durante tanto tiempo sin descanso. Con este precedente alguno se lo pensaría dos veces para cuando llegara el momento de pedir un bis (de hecho, más de uno salió por pies a la primera oportunidad que tuvieron, cuando los músicos se despedían al finalizar el programa principal). Las siguientes composiciones fueron mucho más estándar en cuanto a duración y sólo hacia el final del set entraron en formas jazzísticas más convencionales. En general el virtuosismo brilló por su ausencia, sobre todo por parte del protagonista de la velada, Frisell. En fin, un concierto diferente. Ni bueno ni malo, sino todo lo contrario.