martes, 20 de marzo de 2012

Tony MacAlpine, Sevilla 17/03/2012

+ Agent Cooper
+ Daniel Piquê
Sala Fanatic


Tony MacAlpine: Guitarra, Teclados
Nili Brosh: Guitarra
Bjorn Englen: Bajo
Aquiles Priester: Batería

Tengo casi cuarenta tacos. Tengo una cría de quince días que se pasa media noche protestando. Y tengo un despertador de tres años y medio que en cuanto empieza a clarear suena la alarma: “Papi, ya es de día”-“Papi, ya es de día”-“Papi, ya es de día”. Con esto quiero decir que cuando voy a un concierto en cuya entrada pone: “22:00 Puertas – 22:30 Inicio”, mi objetivo es estar en la cama a la una como muy tarde. Por eso la otra noche me quedé a cuadros cuando a las 22:15 veo salir a Tony MacAlpine de la sala donde iba a dar el concierto y se pilla un taxi. Pero…pero…¿ande vááá?. Una vez dentro de la sala lo entendí todo. Hay teloneros. Y no uno, sino dos.
Bueeeno, me parece que llegaré a casa más tarde de lo esperado. Nada más entrar, nos topamos con el chiringuito; el último de MacAlpine + Póster por 10€. Trae acá pacá. Al rato sale al escenario un tipo con una Gibson. Se presenta como Daniel Piquê, brasileiro, y sobre una música pregrabada empieza a puntear su guitarra como un loco. Después explica que las bases que suenan son ni más ni menos que Billy Sheehan al bajo y Mike Mangini a la batería, y que en el chiringuito está su CD a la venta. No toca durante mucho tiempo.

Salen unos tipos a probar instrumentos y al rato, se ponen a tocar. Teloneros number two. Se hacen llamar Agent Cooper y suenan bastante bien. Vocalista, guitarrista, teclista, bajista, baterista…todos muy potentes. Hacen un show muy digno de una media hora que nos sirve para saborear unas cervecitas, probar la cámara y comprobar que lamentablemente a ver al MacAlpine no han venido más que unas 150 personas. También venden su CD en el chiringuito. Y además autografiado.

Para mi sorpresa, los músicos de Agent Cooper son los técnicos de la banda de MacAlpine, así que tras finalizar su show lo dejan todo recogidito, ordenado y probado para la estrella de la noche que finalmente aparece sobre el escenario. Sin mediar palabra (no hay micrófonos), arranca con Wheel of Fortune para seguir tocando todas las canciones y en el mismo orden del que fuera su primer disco Edge of Insanity, allá por el 86. Todas del tirón, sin respiro entre tema y tema. En la batería un poderosísimo Aquiles Priester. En el bajo un no menos poderosísimo Bjorn Englen. Y en la segunda guitarra una delicada damisela llamada Nili Brosh. Dos guitarras, un bajo, y 20 cuerdas a repartir. Una batería con dos bombos y al menos una docena de platos. Apuesto a que los potenciómetros de los amplis llegan al 11. Tras liquidar el disco mencionado arranca con las primeras concesiones a su último trabajo. Empezando por Angel of Twilight y continuando con uno de los momentazos del disco, Ölüdeniz, donde MacAlpine y Brosh doblan las guitarras regalando placeres acústicos y visuales. Sin solución de continuidad siguió picando aquí y allá con temas de su discografía (a destacar Tears of Sahara, que me gustó mucho), vueltas a su último trabajo, el indispensable sólo de batería y hasta el falso bis con una tremendísima Hundreds of Thousands.

Chapeau para MacAlpine. No sólo por ofrecernos un buen concierto sino porque tras éste tuvo la deferencia de bajar al ruedo y nadie, nadie de los que estábamos en esa sala, se fue de allí sin un autógrafo, una foto, unas palabras con el guitar hero. Son las dos y media de la madrugada.

Setlist:
Wheel of Fortune
The Stranger
Quarter to Midnight
Agrionia
(Interlude)
Empire in the Sky
The Witch and the Priester
The Taker
Chopin Prelude 19, Opus 28
Edge of Insanity
The Raven
No Place in Time
Angel of Twilight
Ölüdeniz
The Sage
Tears of Sahara
The Violin Song
Serpens Cauda
Psychoctopus Drum Solo
Stream Dream
Pyrokinesis
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Hundreds of Thousands

jueves, 8 de marzo de 2012

Alicia is here

El pasado lunes, a las 23:45, hora en la que salen los noctámbulos, llegó a este mundo la segunda en la línea sucesoria, para llenar más si cabe de felicidad mi cuerpo y mi alma. No sé a quién adoro más: si a la mejor madre del mundo, Lidia, si a mi pequeño hombrecito, Mario, o a la recién llegada, Alicia.